El trabajo de la Policía Boliviana se intensificó durante la emergencia sanitaria. (Foto: APG)

Javier Prado/Bolivia Digital

El sábado se confirmó la muerte de otros dos policías en Santa Cruz a causa del coronavirus. Con estas bajas ya son siete los uniformados que perdieron la vida en cumplimiento de su deber durante la pandemia en el país.

Una de las nuevas víctimas del verde olivo fue el sargento primero Héctor Arnez Copa, quien se desempeñaba como investigador de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (FELCC) del municipio de Warnes.

El policía, que llega a ser la séptima víctima de la pandemia, estuvo internado en un hospital de esa capital y su salud se complicó, por lo que ingresó a la Unidad de Terapia Intensiva, donde falleció la madrugada de este sábado. El uniformado tenía casi 30 años de servicio en la institución.

La sexta víctima es el suboficial segundo José Alejo Condori, que trabajaba en San José de Chiquitos, de quien confirmaron su deceso la noche del viernes.

Más temprano ese día, en Beni, se dio a conocer la muerte de la quinta víctima del verde olivo, el sargento primero Zenón Cordero Cabina.

La noticia fue dada a conocer por el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, quien aclaró que el oficial no estaba en servicio, ya que solicitó permiso por la pandemia.

La institución del verde olivo realizó un acto póstumo a los caídos en cumplimiento de su deber.

Comando general

Por su parte, el comandante general de la Policía Boliviana, Rodolfo Montero, a nombre de la familia policial, expresó sus condolencias por el fallecimiento del suboficial segundo José Alejo Condori y de su camarada suboficial segundo Héctor Alejandro Arnez Copa.
“Paz en su tumba mis sargentos, nos despedimos hasta que el destino nos vuelva a reunir”, señaló en un mensaje que fue difundido en las redes sociales de la Policía Boliviana.

El 23 de abril, la Policía registró su primera víctima mortal por el nuevo virus, el sargento Filomeno Choquehuanca, que trabajaba en Santa Cruz.