Cadáver del fallecido en Punata será sacado del nicho y enterrado bajo tierra. (Foto: Brujula Digital).

Jorge Castel / Bolivia Digital

El primer fallecido por COVID-19 en Punata, en el valle alto de Cochabamba, fue enterrado en dos ocasiones para cumplir con todos los protocolos exigidos por las autoridades en el marco de la emergencia sanitaria nacional.

Anteriormente, el cuerpo había sido enterrado en un nicho, sin embargo, a petición de los vecinos de la zona del cementerio los restos fueron trasladados a una tumba de tres metros de profundidad. Esta acción se coordinó con la familia y la Caja Nacional de Salud (CNS).

“Personal de la CNS y la familia del difunto hemos llegado a un consenso de trasladar el cadáver y enterrarlo bajo tierra; esto fue realizado por el personal de la institución con todas las medidas de bioseguridad”, informó la secretaria ejecutiva municipal de Punata, Mabel Montaño.

Para ese objetivo, el personal edil realizó la excavación y se fabricó un cajón de metal en el que finalmente se depositó el cuerpo. Cochabamba es uno de los departamentos más afectados por la pandemia del coronavirus.