Redacción central – Edición impresa

El presidente de la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados, Lino Cárdenas, reveló que la definición de una fecha para las elecciones fue el factor que tensionó el diálogo legislativo.

“Las dos corrientes al interior de la Asamblea Legislativa sabían que se tenían que anular las elecciones (del 20 de octubre) y habría nuevas elecciones, sabiendo eso, el único punto crucial de discusión era la fecha de las elecciones, eso sí determinó un debate”, dijo al periódico Bolivia.

En ese sentido, la bancada del Movimiento Al Socialismo propuso la realización de los comicios el 12 de enero, mientras que la de Unidad Democrática planteaba que sea en junio de 2020.

Ante ese panorama se trabajó con “calendario en mano” para analizar los periodos de campaña, la inscripción de votantes y candidatos, además del saneamiento del padrón y se llegó a un punto de acuerdo que estaría a fines de febrero, que también recibió cuestionamientos de algunos legisladores.

“Finalmente se optó por trasladar la responsabilidad —no sé si para bien o para mal, el tiempo nos dirá— de cuándo serán las elecciones a los vocales del Tribunal Supremo Electoral, ellos tendrán la decisión final, pero se les puso un candado que no puede exceder de los 120 días”, explicó.

Fuera de ese aspecto no se tuvo mayores dificultades, ya que los requisitos para la elección de los vocales electorales ya se encuentran establecidos y solamente se acortaron plazos, a ello se agrega que hubo un consenso en cuanto a realizar una elección de las autoridades electorales con base en sus méritos profesionales y no solamente a su formación académica.