El estudiante Amilcar Inda Choque muestra los proyectos de su comunidad. (Foto: Jorge Mamani/ Ahora EL PUEBLO)

• Redacción Central/

El primer robot de la comunidad Irohito Urus, denominado Tikats (sanar o curarse), fue presentado en la primera Feria y Lanzamiento de la Declaración de Destino Turístico y Cultural de la Provincia Ingavi. El evento se desarrolló en el Parque de las Culturas y de la Madre Tierra.

Tikats (sanar o curarse) es el primer robot anticovid diseñado por seis estudiantes de la comunidad Irohito Urus, ubicada en el municipio Jesús de Machaca, provincia Ingavi del departamento de La Paz.

El androide tiene la finalidad de recorrer espacios públicos para desinfectar los ambientes cerrados y objetos.

El proyecto está elaborado con hojas de totora y materiales reciclados.

La gastronomía se destaca por usar alimentos acuáticos con papa, chuño y k’ispiña.

El profesor de la unidad educativa de la comunidad Irohito Urus Tanio Uluri contó que el proyecto fue fruto de un trabajo en equipo.

“En el colegio elaboramos un equipo de tecnología denominado Urubot, que está conformado por seis estudiantes”, explicó el profesor.

Uluri contó que utiliza la robótica para enseñar Matemáticas y Física a los estudiantes que a veces no se sienten atraídos por estas materias.

El docente explicó que, junto a los estudiantes, también diseñó un dron que esparce semillas de árboles.

“Tenemos más ideas relacionadas al agua, hay mucha contaminación en el lago, queremos hacer un robot que haga limpieza en el lago. Los estudiantes tienen mucha iniciativa y creatividad”, dijo.

Batalla de ingavi
El mallku de la marca Batalla de Ingavi, en el municipio de Viacha, Nicacio Ticona, explicó que su región tiene más de seis mil habitantes.

El dirigente sostuvo que la provincia guarda una riqueza histórica importante .

“En la importante batalla de Ingavi, nuestro territorio fue escenario y testigo de la lucha de nuestro país”, dijo.

Ticona sostuvo que en el lugar también se encuentra una hacienda de José Ballivián que aún guarda armamentos que se utilizaron en esa fecha.

El mallku agregó la importancia del fortín militar Pan de Azúcar, ya que aún conserva algunas trincheras en las laderas del cerro donde fueron emplazadas piezas de artillería, así como una vía de acceso a la pequeña plataforma situada en la cima.

Los irohito urus se dedican además de la pesca a la elaboración de artesanías con Totora.
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