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DW  – Edición impresa

Definiéndose como un “activista de ponerle fin a la penalización del aborto”, el presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, adelantó que el 10 de diciembre enviará un proyecto de ley al Parlamento.

“Habrá un proyecto de ley mandado por el presidente. Tan pronto lleguemos, voy a intentar que salga cuanto antes. No depende solo de mí”, declaró el político en una entrevista publicada ayer en el periódico Página 12 de la capital argentina.

Sin embargo, el jefe de Estado, electo en los comicios del 27 de octubre, no aclaró si buscará solo despenalizar la práctica o  si además intentará legalizarla, como reclaman algunos movimientos de mujeres. En Argentina, el aborto solo está autorizado cuando el embarazo es por una violación o si está en peligro la vida de la madre.

Fernández llamó a discutir el tema y apuntó que “cuando uno despenaliza y legaliza el aborto, no lo hace obligatorio”. Agregó que “quisiera que el debate no sea una disputa entre progresistas y conservadores, entre revolucionarios y retrógrados. Este es un problema de la salud pública que debemos resolver y que hay que asumirlo así”, agregó.

El mandatario electo asistió esta semana a la presentación del libro Somos Belén, de la periodista Ana Correa, que relata el padecimiento de una joven que estuvo presa 29 meses hasta 2016, en el norte del país, acusada de practicarse una interrupción voluntaria de embarazo tras sufrir un aborto espontáneo. Allí, el líder peronista posó rodeado de mujeres con pañuelo verde, símbolo de la lucha por la legalización del aborto.