Erick Foronda junto al exministro de ‘Goni’, Carlos Sánchez Berzaín. (Foto: Archivo)

• Redacción Central/

La revelación de Carlos Sánchez Berzaín, exministro de Gonzalo Sánchez de Lozada, ambos prófugos de la justicia por las muertes de 2003, de haber asesorado al régimen de Jeanine Añez puso al descubierto a algunos de sus operadores al interior de ese gobierno, como Erick Foronda.

Erick Foronda es un periodista que se desempeñó como encargado de prensa de la Embajada de Estados Unidos en La Paz desde 1995 hasta 2008, cuando el gobierno de Evo Morales expulsó al embajador rompiendo relaciones diplomáticas con EEUU.

En los 13 años de trabajo en la embajada de la plaza Avaroa, Foronda colaboró con cinco embajadores: Curtis Warren Kamman, Donna Jean Hrinak, Manuel Rocha, David N. Greenlee y Philip Goldberg. Después de la expulsión dispuesta por el gobierno de Morales, Foronda partió a Washington junto con el embajador Goldberg en septiembre de 2008. Radicó en la capital de Estados Unidos durante 12 años, adquirió nacionalidad norteamericana y se hizo votante del Partido Republicano.

“Esto es un reconocimiento de varios actores políticos del exministro de Gobierno como es el señor Carlos Sánchez Berzaín sobre la confabulación no sólo al interior del país, sino que también hubo una articulación internacional. Está demostrado que todos los políticos de la vieja derecha boliviana han planeado y consumado el golpe de Estado”, señaló al respecto el senador del Movimiento Al Socialismo (MAS) Rubén Gutiérrez.

En ese punto, el legislador se refirió también a Foronda, quien fue el secretario privado de la expresidenta de facto Jeanine Añez y trabajaba para informar a Estados Unidos todo lo que pasaba en el país, al estilo de los viejos gobiernos neoliberales.
Foronda trabajó para diversas organizaciones. Fuentes en Estados Unidos aseguran a Sol de Pando que una de esas organizaciones es la Agencia Central de Inteligencia, donde adquirió pericias de “negociador político”. Fue el exembajador Philip Goldberg quien lo introdujo en la CIA.

Su retorno a Bolivia para asumir el cargo de secretario privado de Añez y “contribuir en la pacificación del país”, según dijo a Página Siete, fue inicialmente atribuido Carlos Sánchez Berzaín, con quien se le vio en el estado de Florida en abril de 2018 haciendo una especie de cobertura al juicio que se ventiló en Fort Lauderdale contra Sánchez de Lozada y su Ministro de Defensa, por las muertes de El Alto en octubre de 2003.

Una vez instalado en Bolivia, desplegó un intenso lobby para afianzar su situación de alto privilegio en el régimen provisional que emergió tras la salida de Evo Morales. Suele ofrecer “parrilladas de confraternidad” en los jardines de su mansión invitando a influyentes políticos y periodistas, y habitualmente Jeanine Añez almuerza en su casa, de acuerdo con los datos publicados por la
página cubadebate.com.

“El Gobierno de Estados Unidos siempre interviene en este tipo de situaciones políticas buscando restablecer el periodo neoliberal. En esa época había dependencia, subordinación política de los gobernantes al gobierno e intereses de Estados Unidos. Ya se estaba reinstaurando lo que fue la dependencia a EEUU con esta intervención de Foronda”, acotó Gutiérrez.

“Soy agente de la CIA”

El reconocido periodista estadounidense Jon Lee Anderson visitó el país para escribir un reportaje publicado en la revista The New Yorker, titulado “La caída de Evo Morales”. En ese texto, relata la entrevista con Añez y habla del secretario privado de esta, Erick Foronda, que se presentó como “agente de la CIA”, escribió Lee Anderson en su reportaje.

“Cuando Añez y su séquito llegaron, un soldado y un guardaespaldas vestido de civil asumieron posiciones de protección: uno detrás de ella, el otro junto a una ventana que daba sobre la plaza. Un hombre de traje se presentó como Erick Foronda, secretario privado de Añez. Cuando señalé que me parecía conocido, declaró con afectada seriedad: ‘Debe ser porque soy agente de la CIA’”.

Foronda, que admitió ser agente de espionaje, aunque dijo a otro medio que su admisión se trató de una broma, fue pieza clave en el régimen de Añez. (ABI)