Foto: France 24

Redacción Central /

La menuda y explosiva Shelly Ann Fraser-Pryce, de 34 años, resucitó la atención por la velocidad femenina, huérfana de emociones desde que se descubrió la trampa de Marion Jones, la única que parecía con posibilidades de atentar contra los estratosféricos registros de la estadounidense Florence Griffith, fallecida en 1988.

El ‘cohete de bolsillo’ corrió los 100 metros en Jamaica en 10.63, convirtiéndose en la segunda mujer más rápida en la recta y arrojando la cuarta mejor marca de todos los tiempos tras los 10.49, 10.51 y 10.62 que la fallecida velocista puso como topes en sus días dorados. Nadie había corrido tan rápido desde septiembre de 1988.

Fraser-Pryce, ayudada con viento legal de +1,6 metros por segundo, batió así el récord nacional de Jamaica, que tenían ella y Elaine Thompson en 10.70. La campeona del mundo superó en 32 centésimas a la segunda clasificada, Morrison.

Fraser-Pryce se convierte en la segunda atleta de todos los tiempos por delante de la estadounidense Carmelita Jeter (10.64 en 2009), que la felicitó inmediatamente.

“Sé lo merecido que es. Regresaste después de dar a luz a un niño y mostrarle al mundo lo talentosa y apasionada que eres. Eres oficialmente la mujer más rápida aún viva”, tuiteó Jeter, ya retirada de las pistas.

Shelly-Ann Fraser-Pryce completa con este crono un palmarés fuera de lo normal: a los 34 años cuenta con seis medallas olímpicas, dos de ellas en los 100 m, y diez medallas mundiales de las cuales cuatro son en los 100 m y una en los 200 m.

A pesar de ello, la discreta jamaiquina vivió durante mucho tiempo bajo la imponente sombra de su compatriota Usain Bolt.

Nacida en Waterhouse, un gueto de Kingston marcado por la violencia, Fraser-Pryce dio a luz a su hijo Zyon el 7 de agosto de 2017, nada que le impidiera volver aún más fuerte.

Como embajadora de UNICEF, dedica tiempo a las obras de caridad, abogando por mejores condiciones para los partos en Jamaica o por una mejor información sobre la lactancia materna.

La única sombra en su carrera fue haber sido suspendida seis meses por dopaje con oxicodona (opioide) en 2010.