Javier Gregorezyn, uno de los jugadores afectados. (Foto: Jujuy al Momento)

La Paz / Bolivia Deportes

Tres futbolistas argentinos están varados en Bolivia y con pocos recursos. Eran refuerzos del club Deportivo Mojoya, de la segunda división de la Asociación de Fútbol de Sucre, que dejó de pagar cuando se decretó la cuarentena.

Se trata de Javier Gregorezyn, Nahuel Méndez y Gustavo Tesonotte, que piden ayuda por todos los medios para volver a sus respectivos hogares, informa el portal JM (Jujuy al Momento).

Los tres son de Buenos Aires, pero Gregorezyn está radicado en San Pedro de Jujuy hace cinco años: “No nos quieren pagar el sueldo completo, todo corre por nuestra cuenta”, manifestó.

Javier Gregorezyn contó al portal que es porteño pero está radicado en San Pedro de Jujuy.

“Hace cinco años que tengo domicilio en San Pedro, tengo mi mujer en esa ciudad y me está esperando. Pero no soy el único argentino varado en Bolivia con ganas de volver a casa, también están Nahuel Méndez y Gustavo Tesonotte, mis compañeros, la estamos pasando mal”, contó.

El futbolista siente que el club los abandonó: “Todo corre por cuenta nuestra, desde el alquiler del cuarto hasta la comida. Uno entiende que no es culpa del club pero tampoco es culpa nuestra, necesitamos el dinero, no nos quieren pagar el mes completo, porque dicen que solamente trabajamos 18 días; el peso argentino en Bolivia no vale nada”.

Una habitación en Sucre tiene un costo de 700 bolivianos, equivalente a 7.000 pesos argentinos y por comida están gastando alrededor de 300 bolivianos por día. La situación comienza a agravarse ya que se están quedando sin dinero.

Antes de la cuarentena, el presidente del club les dijo que iban a viajar a Mojocoya, un pueblo de la ciudad de Sucre para hacer la pretemporada, pero no fue así y desde entonces están sin rumbo.

Por estos días, Javier y sus compañeros están viendo la forma de retornar a Argentina y realizar la cuarentena con sus familiares: “Pude comunicarme con el consulado Argentino que está en Cochabamba, mi madre que vive en Bahía Blanca hizo lo mismo, pero nos trataron muy mal, nos cortaron el teléfono, no nos brindaron ninguna solución, no sé a quién llamar o a quién acudir porque quiero regresar a mi casa para terminar la cuarentena con mi familia”.

Solo quieren ser escuchados y retornar a la Argentina. Las autoridades bolivianas hicieron oídos sordos ante esta situación y ahora esperan la ayuda de su país, informó JM.