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EFE / Israel/Edición Impresa
El centrista Beny Gantz pidió ayer al primer ministro en funciones, Benjamín Netanyahu, acusado por corrupción, que dimita y propuso a su partido, Likud, formar un gobierno de unidad al que posteriormente él pueda volver como su jefe si no resulta condenado.

“Serviré como primer ministro durante los dos primeros años, tiempo durante el cual Netanyahu podrá centrarse en sus asuntos legales. En caso de que sea absuelto, podrá regresar para servir” como jefe de gobierno, según el propuesto sistema de rotación, declaró Gantz, como única opción para evitar unas terceras elecciones.

“Que renuncie a su cargo y luche por su inocencia”, pidió.

Netanyahu se convirtió el jueves en el primer jefe de Ejecutivo israelí en ejercicio en ser acusado por el fiscal general de los delitos de cohecho, fraude y abuso de confianza, en medio de un bloqueo político en el que la Knéset (Parlamento) tiene hasta el 11 de diciembre un último intento para proponer a un candidato para formar gobierno.

Gantz, el líder de la coalición centrista Azul y Blanco, exigió a Netanyahu que “respete su pérdida en las elecciones”, “las decisiones del sistema legal de Israel” y “la voluntad de la mayoría de la gente”.

El partido derechista de Netanyahu contestó seguidamente que si Azul y Blanco propone una alternativa a Gantz como candidato a formar gobierno, podrían considerar “la ventaja en la rotación” de la jefatura.

Sin embargo, Gideon Saar, el mayor rival de Netanyahu en la formación Likud, apostó por las primarias al considerar que este no podrá formar ejecutivo.