Los dueños de restaurantes pretenden reactivar su economía tras la pandemia del coronavirs. (Foto: RRSS)

Jorge Castel/Bolivia Digital

La Asociación de Empresarios de Restaurantes y Ramas Afines de Cochabamba (Aserac) se declaró en emergencia y para paliar esta situación quiere cocinar para los miembros de la Policía Boliviana.

“Esta opción de dotar alimento a los policías y todo el presupuesto que tenía la Alcaldía para gestionar la actividad, nosotros queremos hacerla. Somos gente que tenemos la capacidad, tenemos nuestros restaurantes y papeles al día para poder trabajar” informó la representante de este sector, Vivian Cardona.

La pasada semana varios policías denunciaron, por redes sociales, que se les entregaba comida en mal estado.

También mostraron indignación porque los aderezos, como mayonesa y leche chocolatada, tenían fechas vencidas, por lo que atentaban contra su salud.

Por esa medida, Aserac, el Movimiento Gastronómico Alimentario Boliviano (Miga), la Asociación de Chefs de Bolivia y sus asociados expresaron “su descontento frente a la adjudicación de 34.980 raciones para alimentar a los uniformados” que hizo la Alcaldía de Cochabamba.

Entre otros pedidos del sector a las autoridades de la municipalidad está la dotación de permisos de circulación.

“Es para que los restaurantes tengan acceso al trabajo de entrega de comida a domicilio”, dijo Cardona.

El alcalde de Cochabamba, José María Leyes, adjudicó un contrato de alimentación de emergencia por el coronavirus (COVID-19) para policías y militares a una empresa que no cuenta con el Registro Único de Proveedores del Estado (RUPE). El contrato es por 488 mil bolivianos para la provisión de 34.890 platos durante 15 días. Por ese motivo se le inició un proceso judicial.