Según un estudio de la Universidad Franz Tamayo, el sector de alimentos y bebidas fue el más afectado durante la cuarentena.

Jorge Castel / Bolivia Digital

Los gastrónomos en Bolivia ven con “buenos ojos” y llena de “responsabilidad” la flexibilización para que los restaurantes retomen sus actividades con la entrega de comida a domicilio bajo estrictas normas de seguridad emitidas por el Gobierno.

El ministro de Planificación del Desarrollo, Carlos Melchor Díaz, anunció en las recientes horas que se autorizó el funcionamiento de restaurantes y lugares donde elaboran comida para que puedan abrir “pero solo con el servicio de entregas para llevar”.

Desde Santa Cruz, Jorge Calvo, quien forma parte de la Cámara de Gastrónomos en Santa Cruz dijo que el sector recibió la noticia “muy bien” pero “consientes de la responsabilidad” que significa en los tiempos de coronavirus.

“Lo vemos con buenos ojos, está claro que el poder hacer esto conlleva una responsabilidad muy grande, estamos adheridos a normas muy estrictas que el Gobierno ha establecido. Tenemos muy claro que la salud de los clientes está por delante”, mencionó.

Respecto a los costos, el empresario destacó que las plataformas de delibery “han tenido la sensatez de ofrecer tarifas diferenciadas durante la cuarentena”. Según el empresario, esas empresas han bajado las tarifas y sus comisiones en muchos casos hasta la mitad y que el sector se reactive”.

Indicó que no todos serán beneficiados ya que algunos negocios “no eran fuertes en delibery antes de esta crisis y los que ya tenían buena presencia y clientela no lo han pensado dos veces porque también la clientela lo estaba esperando”.

Para que los restaurantes se activen en esta modalidad el Gobierno hizo conocer un documento denominado “Protocolo para la apertura de restaurantes delibery de cuatro páginas en los que se detalla cómo debe ser el proceso de bioseguridad para el personal en general, el procedimiento de lavado de manos, el uso de guantes, la limpieza y desinfección de áreas, servicios de contacto mínimo, distanciamiento social, y la exclusión de personas con alguna enfermedad ”.

Fernando Medina, presidente de la Cámara Gastronómica de Santa Cruz informó que aún se realizan gestiones para que la oferta “se amplíe al fin de semana” para unos 60 restaurantes ya autorizados en esa ciudad.

En La Paz, Jorge Martínez, gerente de la Churrasquería Sabor Gaucho de La Paz ve esta oportunidad también como “un gran desafío para los restaurantes, sabemos que es una época dura y nos servirá para ver un panorama de lo que viene”.

El gerente forma parte de la Cámara de Gastrónomos de La Paz, que al momento tiene casi 200 afiliados. En pasadas semanas el ente tuvo varias reuniones para transmitir y hacer conocer las inquietudes de los empresarios.

“Ya estoy en la lista de los restaurantes que comenzaremos el trabajo, mandaré la documentación que se nos piden, ya analizamos la lista de bioseguridad que es muy positivo, es el momento de demostrar toda nuestra capacidad profesional”, apuntó.

Martínez comentó que los pedidos solo se realizarán por empresas como Pedidos y Saigo quienes al igual que en Santa Cruz se comprometieron a realizar un descuento con el total de las entregas que se hagan.

En Cochabamba el sector está menos alentado, la asociación de trabajadores gastrónomos, garzones y ramas afines de esa ciudad considera que un almuerzo llegaría a los 30 bolivianos, según su representante Raúl Candia.

“Imagínese llevar hasta la casa, el precio del transporte encarece, en una pensión media uno paga 12 bolivianos por almuerzo con el pasaje ida y vuelta le saldrá unos 30 bolivianos, se juega con la economía del restaurante nos dieron una pita para ahorcarnos”, expresó el dirigente.

Según un estudio de la Universidad Franz Tamayo, el sector de alimentos y bebidas fue el más afectado durante la cuarentena.