A pocos días de celebrar de julio el gran día, la ciudad de La Paz se prepara para un aniversario sin obras relevantes, pese a que Iván Arias asumió la Alcaldía hace casi un año y medio, pero no deja nada relevante de su gestión.

Las críticas son continuas tanto contra ésta como contra otras autoridades, ya que muchas, además de Arias, como Fernando Camacho, Óscar Montes, Manfred Reyes Villa, entre otras, no trabajan y rechazan una alianza con el Gobierno para implementar obras.

En La Paz, Arias se dedica a criticar a la justicia boliviana, dice cosas como premiar a quienes gestaron el golpe de Estado, pero al momento de transparentar su trabajo, no cuando era Ministro de Obras Públicas, sino ahora como autoridad edil, no quiere ni siquiera presentar el POA para saber en qué se está invirtiendo el dinero de los paceños desde la Alcaldía.

Ahora que se acerca el 16 de julio, organizaciones vecinales, entre otras, exigen saber qué obras presentará Arias en esa fecha, ya que las pocas que hizo son conclusiones de anteriores gestiones, las cuales tampoco tienen mucha relevancia.

Lamentablemente la gestión de Arias se ve manchada por la poca transparencia, deslizamientos debido a su falta de prevención, marchas y protestas por la falta de pagos a funcionarios públicos y otras irregularidades.

Lo mismo ocurre con Camacho, quien se dedicó a hacer política durante todo este tiempo atacando la gestión del presidente Luis Arce, a quien le dice que las obras que estrena son azules, una forma de ser descarado, dado que tampoco hace obras ni le interesa dar contraparte en proyectos de importancia para la región, arguye que no tiene recursos, pretexto que ya no creen los cruceños.

Lo mismo ocurre con las gobernaciones de Chuquisaca, Tarija y la Alcaldía de Cochabamba, donde no se pueden concretar proyectos viales por ejemplo para impulsar el desarrollo de estas regiones, todo por intereses políticos.

Mientras tanto por parte del Gobierno se anunciaron altas inversiones para vías de integración en todo el país, se entregan constantemente obras para los pobladores, principalmente los que viven en lugares alejados y se aplican medidas económicas que permiten disminuir la tasa de desempleo en el país.

Según datos expuestos por la autoridad, en julio de 2020, durante la administración de Jeanine Añez, la tasa de desocupación llegó al 11,6%, pero a mayo de 2022 este indicador económico bajó a 4,2%; es decir que descendió en 7,4 puntos porcentuales en este periodo de tiempo.

Otro ejemplo de este crecimiento es dado por las Encuestas de Expectativas Económicas elaboradas por el Banco Central de Bolivia (BCB) de manera mensual, que muestran un panorama alentador para la economía nacional.

“El resultado fue contundente, el cien por ciento de los encuestados manifestó respuestas optimistas sobre la situación actual de la economía”, señaló el Ministerio de Economía.

Esto demuestra que la confianza en el Gobierno crece cada vez más, mientras que el aumento del descontento en contra de algunas autoridades locales aumenta día a día. Queda esperar que los elegidos por el pueblo, quienes recibieron un voto de confianza, trabajen para cubrir las necesidades de su población, y no se dediquen solo a hacer campaña política.