Sobre ‘98 Segundos sin sombra’. (Foto: Gentileza)

• Claudio Sánchez/

Su nombre se repite muchas veces cuando se pregunta por la película de Juan Pablo Richter 98 segundos sin sombra, que adapta la novela homónima de Giovanna Rivero. En 2016, Senseve le entregó un ejemplar del libro al cineasta y ahí comenzó toda la aventura.

¿Cómo llegaste a 98 segundos sin sombra, la novela de Giovanna Rivero?
Paola Senseve (PS). Hace muchos años entendí que Giovanna Rivero es la escritora más importante que tiene Bolivia en la actualidad. Por su calidad y consistencia, su larga carrera, sus exploraciones de lenguaje, géneros, temáticas y más. Sigo todo su trabajo atentamente y espero cada una de sus nuevas publicaciones. Así esperé 98 segundos sin sombra y cuando pude leer la novela, solo fue una confirmación de todo esto, y lo mismo me pasó con “Tierra fresca de su tumba”, que es su último libro de cuentos. Además, esta novela creo que es la estación final de una búsqueda intensa que Giovanna hace en otros libros bellísimos para adolescentes que publicó en la Editorial La Hoguera.

CS ¿Qué te impulsó a entregársela a Juan Pablo Richter?
PS. Con Juan Pablo compartimos muchas cosas en el arte, tenemos una afinidad que es valiosísima para mí y de la que me alimento bastante. Además, él es un gran lector y también es usual que estemos hablando de libros y escritoras. Después de ver El río, su primera película, se me hizo evidente que había un diálogo profundo con 98 segundos sin sombra.

CS. Esta es una novela muy visual… ¿alguna vez imaginaste ver uno de sus capítulos en la pantalla grande?
PS. Es una maravilla cuando lees algo y puedes verlo. Es un evento cognitivo y del lenguaje que no es tan usual como una quisiera. Con ‘98SS’, y como ya lo dices, sí vi todo en mi cabeza, pero no sé si me imaginé lo que iba a ver algún día fuera de ella.

CS. “La voz” en la novela es femenina… ¿crees que “la mirada” es femenina en la película?
PS. Las mujeres vivimos el mundo de una forma distinta, sin duda. Con más vulnerabilidad y desventaja. Eso está en el libro y es una de sus más grandes fortalezas. Está en la película también, de manera impecable, y esa una de sus fortalezas. El amor y el respeto que Juan Pablo le tiene a Genoveva (protagonista de la novela), se reflejan en el resultado de su reescritura.

CS. Son pocas las adaptaciones en el cine boliviano de novelas escritas por mujeres. Un ejemplo es Hijo de opa, de Gaby Vallejo que Agazzi transformó en Los hermanos Cartagena. ¿Cómo evalúas esta situación?
PS. Podemos ir más lejos aún. Son pocas las novelas de mujeres publicadas, todavía. Sé que no tenemos números exactos, pero supongo que aún se lee más las novelas escritas por hombres, como sugieren algunos estudios internacionales. Por otro lado, las directoras también son pocas y tiene que ver con el sistema y las dificultades, desventajas y vulnerabilidades.

CS. ¿Cuál es tu relación con el cine?
PS. No sé muy bien cómo responder esta pregunta. En general creo que mi relación es de mucho respeto y algo de distancia.
Por ejemplo, el año pasado lo hizo Verónica Pérez con su disco Cadáver exquisito, que es una reescritura/lectura poética musical, importante y hermosa, que tomó poemas de poetas bolivianas y las convirtió en canciones. Y recién vi en Netflix (tardé un poco, pero llegué). Distancia de rescate, que es la reescritura visual de la novela (que la podemos leer en Bolivia gracias a la editorial Nuevo Milenio) del mismo nombre, de la escritora Samanta Schweblin. La película está dirigida por Claudia Llosa, pero el guión está re escrito por las dos. Creo que ambas, película y novela, son increíbles.

CS. Hay una generación de escritoras que están marcando las tendencias de la literatura boliviana. Magela Baudoin o Giovanna Rivero, son sólo algunos de esos nombres. ¿Cómo analizas esta situación?
PS. Creo que la literatura más fuerte e interesante está siendo escrita ahora por mujeres, es indiscutible. Hablo de un feminismo que ha construido un sólido universo editorial y de gestión cultural que está moviendo la tierra sobre la cual estamos paradas. Y esto pasa no solo por la publicación; está el apoyo a la producción y los procesos de escritura de las mujeres, la promoción de sus trabajos, la lectura atenta de sus libros y mucho más.

CS. ¿Crees que existe una “literatura femenina boliviana”?
PS. Existe la literatura. Y existen las escritoras. Y existe la literatura escrita por escritoras bolivianas.

Sobre la escritora

Paola R. Senseve T. (Santa Cruz, 1987) ha publicado Vaginario (2008, La Hoguera), ganador del II Premio Nacional de Escritores Nóveles de la Cámara del Libro y Petrobrás; Soy Dios (2011, La Hoguera), ganador del Premio Nacional de Literatura Santa Cruz de la Sierra; Ego (2014, Ediciones Liliputienses, España) y Codex Corpus (2020, Editorial 3600), ganador del Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal 2019.

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