Los galenos reclaman por su seguridad.

Bolivia Digital

El gobernador de Oruro, Zenón Pizarro, lamentó que pobladores de Eucaliptus hayan maltratado a los profesionales médicos de su centro de salud y peor aún que no crean en la gravedad de la enfermedad, pese a que tres integrantes de una familia fallecieron por COVID-19 en ese lugar.

El personal de salud de Eucaliptus exige ser replegado.

Pizarro informó que tuvo que intervenir luego de la agresión de ayer para que médicos y personal de salud abandonen el Centro Médico de Eucaliptus a las 22.00, luego de permanecer encerrados desde las 11.00 hasta las 18.00 sin poder salir ni recibir alimentos.

Destacó la labor de los profesionales del centro, donde se detectaron 11 casos, de los que cinco ya fueron dados de alta.

“Lamento una vez más que la población del lugar no valore la labor de médicos, enfermeras y personal de salud”, manifestó.

El 14 de abril, el Gobernador de Oruro conminó al municipio de Eucaliptus a encapsularse tras conocerse el fallecimiento de una persona por COVID-19.

Hoy Eucaliptus es el segundo municipio a escala nacional en riesgo alto, al igual que la ciudad de Oruro, Huanuni y la localidad de Sevaruyo, perteneciente a Quillacas.

Pizarro manifestó que el departamento espera los resultados de esta semana para conocer si hubo aumento o no de casos, hecho que se conocerá recién en 20 días, entretanto, sostuvo que habrá que aprender a convivir con el virus.

Por otra parte, expresó la molestia de la población orureña con el Gobierno por la demora en la entrega del laboratorio PCR, que debió llegar a finales de abril.

Finalmente, informó que el laboratorio de prueba rápida donado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) tampoco funciona por la falta de reactivos.