Jeanine Áñez, presidenta de Bolivia, recibe una donación para enfrentar al COVID-19. Foto: APG. Noticias

Gonzalo Pérez Bejar

Con el objetivo de prevenir y contener la propagación del coronavirus (COVID-19), el Gobierno de la presidenta Jeanine Áñez asumió 15 medidas políticas, económicas y sociales para que la población y lo sectores más vulnerables sean favorecidos.

De acuerdo con el archivo periodístico de la agencia estatal ABI, desde enero las autoridades trabajaron para que la población tome en serio y con cautela lo que se presumía y que llegó en el siguiente mes: los primeros casos de contagio del virus.

Entre las primeras acciones asumidas está la del 10 de marzo, cuando la presidenta Áñez convocó a una reunión a todos los alcaldes y gobernadores del país para coordinar acciones de atención y prevención ante posibles casos de COVID-19 que se registren en el territorio nacional.

Al día siguiente, en conferencia de prensa, el ministro de Salud, Aníbal Cruz, daba a conocer los primeros casos de la pandemia, uno ubicado en Oruro y el otro en Santa Cruz.

Paralelo a ello se decidió suspender las actividades educativas desde el nivel inicial hasta el universitario, además de los actos públicos y concentraciones con más de cien personas.

Como se encuentra detallado en el infograma, el 14 de marzo la Presidenta instruyó prohibir la entrada a Bolivia de pasajeros procedentes de China, Corea, Italia y España, como parte del paquete de medidas firmes para evitar la expansión del coronavirus en el país.

Otra disposición que se sumó a las ya tomadas la hizo conocer el 15 de marzo, cuando se dispuso el horario continuo para los trabajadores del sector público y privado, además de la prohibición de todo tipo de fiestas, apertura de bares, gimnasios, cines, discotecas, eventos deportivos masivos, parques de diversión y actividades nocturnas o reuniones de más de 100 personas. Dos días después se redujo la jornada de horas de trabajo, así como la restricción vehicular hasta las 18.00 en todo el país.

A todo ese paquete de disposiciones se sumaron cuatro medidas económicas destinadas a paliar en algo la difícil situación de las familias bolivianas de bajos ingresos y otros que tienen obligaciones impositivas y bancarias. Ellas son el Bono familia de Bs 500 por hijo que vaya a una escuela fiscal, el no pago del capital de deuda por dos meses para las personas que tienen créditos, tampoco se cancelará el Impuesto a las Utilidades de las Empresas (IUE) de abril y se prohíbe cortar los servicios de agua, luz y gas mientras dure la cuarentena en el país.

Ante la presencia progresiva de contagiados por el virus en Bolivia, el 25 de marzo el Gobierno declaró estado de emergencia sanitaria en Bolivia para hacer cumplir la cuarentena, con medidas más radicales en contra de los infractores. Esta norma debiera culminar el 15 de abril.

MEDIDAS NECESARIAS

El asambleísta departamental Edwin Herrera y la diputada de la bancada por el MAS Sonia Brito fueron consultados por el periódico Bolivia para que den a conocer su punto de vista respecto a las más de diez acciones asumidas para enfrentar la pandemia.

Para la diputada Brito dijo que las mismas son “insuficientes e improvisadas” porque la mayoría de ellas fueron fruto de la presión popular y que debían ser debidamente planificadas, tanto en el tema económico como de salud a través de su fortalecimiento.

“Se han tomado medidas que no solucionan el problema de muchas familias y las decisiones asumidas a través de los bonos son restringidos e insuficientes (…), nosotros planteamos una canasta familiar básica con los artículos de primera necesidad y que pueda llegar al 90% de la población”, expresó al sostener que como partido político se ha dispuesto el cese de la campaña electoral.

En tanto, el asambleísta Herrera afirmó que las acciones asumidas “corresponden al difícil momento que estamos atravesando en el país y queda claro que resta mucho por hacer y por tanto se están estudiando otras medidas más que lleguen a sectores que cuentan con un ingreso diario, o de su trabajo por cuenta propia”.

Insistió en que el trabajo del Ejecutivo es permanente, y de acuerdo a la situación cambiante que impone la propagación del virus en Bolivia y las medidas que se asuman deben ser “de manera integral”, es decir, en lo económico, sanitario, laboral. “Es un conjunto y basado en la mirada integral se asumirán las medidas necesarias”, explicó.