Redacción Central/

El régimen de facto de Jeanine Añez intentó privatizar las acciones en la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica Cochabamba (Elfec SA), que fueron recuperadas el año 2010, durante el gobierno del entonces presidente Evo Morales, en favor de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE).

De acuerdo con el informe de ENDE, la privatización hubiera generado un daño económico de aproximadamente Bs 940 millones al Estado boliviano.

Mediante el Decreto Supremo (DS) 0494, de 1 de mayo de 2010, se recuperó para el Estado las acciones necesarias en Elfec. Luego, con el DS 1178, de 29 de marzo de 2012, se autorizó a ENDE la adquisición del 92,12% de las acciones de la distribuidora de electricidad de Cochabamba.

El 20 de febrero de 2020, el ex ministro de Gobierno del régimen de facto, Arturo Murillo (actualmente prófugo de la justicia), en presencia de ejecutivos de la Cooperativa de Telecomunicaciones Cochabamba (Comteco), anunció que su gobierno, y especialmente él, trabajaría para conseguir la devolución de las acciones de Elfec a Cochabamba, para lo cual durante siete meses buscaron la manera de entregar dichas acciones y favorecer de forma ilegal a Comteco y a particulares.

ANTECEDENTE

El 12 de junio de este año, el actual presidente ejecutivo de ENDE Corporación, Marco Escóbar Seleme, recordó que en 2007 los exejecutivos de Elfec habrían constituido en Panamá tres empresas fantasma: Cochabambina de Electricidad, Trabajadores Luz y Fuerza y Soelbo, mediante el bufete Mosack Fonseca involucrado directamente en el escándalo mundial de los Panamá Papers, con la finalidad de realizar la compra fraudulenta de las acciones de Elfec a través de Soelbo y su posterior transferencia a Comteco, hecho que se encuentra sometido a un proceso penal, en etapa de juicio oral, por los delitos de organización criminal, legitimación de ganancias ilícitas, sociedades o asociaciones ficticias y enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado.

Sin embargo y pese a este antecedente, el exministro Murillo ofreció devolver las acciones de Elfec. Asimismo, esta exautoridad y los exejecutivos de la distribuidora de electricidad de Cochabamba: Javier de Udaeta, Alejandro Alarcón, Ximena Rivero y Marcelo Magariños, ejercieron presión e influencia para que funcionarios del Ministerio de Energías, de ENDE y Elfec retiraran la acusación particular y dejaran sin efecto el proceso penal en contra de quienes actualmente se encuentran prófugos de la justicia, para lo cual el gobierno de facto creó el “Comité de Justicia y Paz” que buscaba dar impunidad a quienes huyeron del país, por denuncias de corrupción, y no se sometieron a la justicia pre tendiendo se los declare perseguidos políticos.

El informe de la actual administración de ENDE Corporación menciona que el juicio que se buscaba anular se encuentra en su etapa de juicio oral que concluirá en unos meses con una sentencia, la misma que debiera ser condenatoria.

Jeanine Añez justificó los delitos cometidos por los exejecutivos, que compraron las acciones en Elfec con el dinero de la misma empresa, en un acto demagógico en el que se hizo el ilegal ofrecimiento como parte de su campaña electoral, teniendo en cuenta que en ese momento Añez era candidata a la presidencia del Estado Plurinacional de Bolivia.

Este hecho también revela la fuerte intromisión del exministro Arturo Murillo en ENDE Corporación, donde impuso a sus allegados en cargos ejecutivos, indica el informe de la estatal de electricidad.