El Gobierno identificó a un grupo de 33 infiltrados con móviles políticos en el campamento de cuarentena Tata Santiago instalado por el Gobierno central en la localidad de Pisiga (Oruro) (Foto: APG).

Reynaldo González / Bolivia Digital

El Gobierno identificó a un grupo de 33 infiltrados con móviles políticos en el campamento de cuarentena Tata Santiago instalado por el Gobierno central en la localidad de Pisiga (Oruro), informó el director Nacional de Migración, Marcel Rivas. 

Este grupo intentó organizar un motín en el centro para romper la cuarentena establecida debido a la emergencia por el coronavirus, y se encontraría en coordinación con el grupo de unas 300 personas que ayer atacaron al Ejército boliviano en la frontera con Chile, explicó la autoridad en entrevista con el programa Que no me pierda, de la Red Uno. 

Rivas denunció ayer que, de acuerdo con informes de Inteligencia, personas pagadas por el Movimiento al Socialismo (MAS) lograron mimetizarse entre los 480 connacionales que el sábado ingresaron a territorio boliviano desde Chile y que, como medida preventiva contra la propagación del COVID-19, deben permanecer en cuarentena médica durante 14 días. 

Según explicó Rivas, estas 33 personas “identificadas con nombre y apellido” tendrían militancia política comprobada en el MAS y habrían intentado causar caos y desorden en el campamento.

“Dentro del centro de cuarentena hemos detectado 33 ciudadanos con militancia política, inscritos en el MAS, que lo primero que hicieron es generar violencia. Quisieron hacer una especie de motín, destruir las carpas y la disciplina bajo la cual está administrada el centro de cuarentena”, aseveró.

“Se evitó que esto pase a mayores, pero hemos identificado quiénes son y que tienen comunicación a través de celular con ciudadanos que estaban del otro lado (en territorio chileno)”, complementó Rivas.

En este sentido, la autoridad indicó que el Gobierno nacional ya inició las medidas legales correspondientes. 

“El día de hoy, dos ciudadanos ya han sido procesados penalmente, en la tarde ya ha salido una sentencia por tres años en contra de ellos, que además han declarado quiénes han sido sus cómplices”, explicó.

Sobre el grupo de personas que intentó ingresar ayer a territorio boliviano desde Chile, violando el cierre total de fronteras establecido en el Decreto Supremo del 25 de marzo, Rivas volvió a recalcar que, en su mayoría, se trata de personas que tienen residencia permanente en Chile.

“Este grupo se aprovecha de ciudadanos de bien que también forman parte de esta delegación (…) los están engañando, generando violencia a nombre de ellos”, señaló.   

“Lo que ellos quieren es romper la cuarentena en la que estamos los 11 millones de bolivianos, empezar por el centro de cuarentena Tata Santiago, destruir las instalaciones y pasarse luego a Oruro para generar violencia y caos”, indicó.