Los centros serán instalados cerca de las localidades de Bermejo y Yacuiba en el departamento de Tarija; Puerto Quijarro en Santa Cruz; la ciudad de Cobija en Pando, y Desaguadero en La Paz. (Foto: APG)

Reynaldo González /Bolivia Digital

El ministro de la Presidencia, Yerko Núñez, informó que el Estado se encuentra trabajando en la construcción de cinco campamentos de cuarentena preventiva contra el coronavirus (COVID-19) para acoger a grupos de bolivianos que esperan ser repatriados desde países vecinos.

Los centros serán instalados cerca de las localidades de Bermejo y Yacuiba en el departamento de Tarija; Puerto Quijarro en Santa Cruz; la ciudad de Cobija en Pando, y Desaguadero en La Paz, se sumarán en los próximos días al instalado en Pisiga (Oruro), que este domingo recibirá a 400 ciudadanos provenientes de Chile.

Según explicó Núñez en conferencia de prensa, el operativo para la construcción de los centros de aislamiento es “enorme” y demandará la ejecución de 30 millones de bolivianos. 

“Los campamentos serán equipados con ambientes de dormitorios, duchas, baños, cocinas, para que (los ciudadanos repatriados) puedan pasar la cuarentena”, explicó.

Asimismo, la autoridad recordó que el objetivo de los campamentos es repatriar a compatriotas según los protocolos de sanidad internacionales en vigencia para evitar la propagación del COVID-19 en territorio nacional.

“Todos los protocolos son similares a los protocolos de ingreso que tienen nuestros países vecinos, porque en todos los casos los gobiernos nacionales tienen que tomar los recaudos para que la cuarentena establecida cumpla los objetivos de contener el contagio del virus”, afirmó.

Según detalló Núñez, la construcción de estos centros de aislamiento constituye un enorme esfuerzo de la “política clara” del gobierno de Jeanine Áñez de “recibir a los ciudadanos bolivianos que se encontraban temporalmente en otros países y que desean retornar”.

El 9 de abril, el director Nacional de Migración, Marcel Rivas, dio a conocer que en el ingreso de ciudadanos a estos centros fronterizos se priorizan los casos de mayor vulnerabilidad, como emergencias de salud y seguridad, y que también se lo hará con el ingreso de adultos mayores y niños.

“Ellos son las prioridades, sin tomar en cuenta el tema del coronavirus, aunque se debe remarcar que todos los que ingresarán deben cumplir el proceso de cuarentena”, explicó.   

Este viernes, un primer grupo de 439 ciudadanos bolivianos repatriados desde Chile el 4 de abril fueron dados de alta tras permanecer en una cuarentena de 14 días en el campamento Tata Santiago de Pisiga.

De acuerdo con las evaluaciones médicas llevadas a cabo en el centro de aislamiento por la Cruz Roja y el Ministerio de Salud, ninguna de estas personas dio positivo a la enfermedad, por lo que no revisten mayor peligro de contagio para la población local que desde el 25 de marzo se encuentra recluida en una cuarentena nacional.

Tras el traslado de las personas de este primer grupo a sus lugares de residencia, el primer centro de cuarentena del país será fumigado y adecuado para recibir, desde el domingo, a un segundo grupo de 400 bolivianos a ser repatriados desde Iquique en un operativo coordinado por los gobiernos de Bolivia y Chile.

Al menos 1.000 bolivianos más han solicitado permisos para retornar a Bolivia desde países vecinos como Argentina, Brasil y Perú.

El 25 de marzo, el Gobierno anunció el cierre total de fronteras y la cuarentena nacional como medidas preventivas para evitar la expansión y el contagio de COVID-19 en territorio nacional.