La minería es una de las actividades de mayor crecimiento. (Foto: Archivo)

• Redacción Central/

El Gobierno proyectó que la economía boliviana alcanzará este año un crecimiento del 5,1% y desestimó las previsiones para el país del Banco Mundial (BM) con 3,5%, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) con 3,2%, además del Fondo Monetario Internacional (FMI) con 5%.

El presidente Luis Arce afirmó que las proyecciones de los organismos internacionales son meras especulaciones porque el país crecerá a un ritmo superior al 5%, teniendo en cuenta que la reactivación y reconstrucción económica está en marcha.

Las estimaciones realizadas por los organismos internacionales en el pasado dan cuenta que siempre fallaron respecto a Bolivia.

En las gestiones 2009, 2014, 2015, 2016, 2017 y 2018, el Estado boliviano registró el mayor índice de crecimiento en Sudamérica con 3,4%, 5,5%, 4,9%, 4,3%, 4,2% y 4,2%.

El BM prevé un crecimiento económico para Bolivia por encima de otros países de Sudamérica como Argentina, Brasil, Chile, Ecuador y otros.

El organismo, en su informe bianual “Perspectivas Económicas Globales”, estima que tras una caída de -8,8% en 2020, Bolivia creció 5,5% en 2021, crecerá en 3,5% este año y 2,7% en 2023.

Según el Gobierno, la economía boliviana cerrará el 2021 con un crecimiento de alrededor del 6%, con la participación importante de sectores como manufactura, construcción, transporte y minería.

A partir de 2006, el país puso en marcha su propio Modelo Económico Social Comunitario Productivo, que tiene como pilares impulsar la inversión pública, promover el mercado interno, generar empleos, aplicar políticas de redistribución de la riqueza a través de bonos sociales como el Juancito Pinto, Renta Dignidad y Juana Azurduy de Padilla, entre otros.
Entre 2006 y 2018, la tasa de crecimiento económico promedio fue de 4,9%.