En las últimas semanas, los dirigentes del MAS y sus organizaciones sociales afines a ese partido se movilizaron en demanda de la realización de comicios. (Foto: FM Bolivia)

Karem Mendoza G. / Bolivia Digital

El ministro de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Óscar Ortiz, reafirmó que el Gobierno prioriza la salud y la vida antes que la política y la realización de los comicios durante la pandemia, sobre todo cuando el país registra un incremento de casos positivos de coronavirus (COVID-19).

Asimismo, la autoridad recordó que durante su función como senador impulsó el recurso de inconstitucionalidad abstracta contra la Ley 1297 de Postergación de las Elecciones ante el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), la cual fue admitida el 26 de mayo.

Por tanto, dijo que comparte la posición de la Iglesia católica sobre la actitud contradictoria que tienen algunos políticos de alentar elecciones mientras se elevan los casos.

“Comparto plenamente que frente a la política se tiene que priorizar la salud. No se olviden que cuando era senador firmé un recurso ante el TCP, diciendo que realizar la campaña electoral y las elecciones en los meses de julio, donde va a haber un mayor número de contagio en el país —agravados porque son los meses más crudos del invierno—, no era posible”, aseveró.

Mientras, el Movimiento al Socialismo (MAS) presiona la realización de las elecciones generales con medidas de protesta organizadas por sus sectores sociales afines —al menos en cinco regiones— y con la aprobación en el Legislativo de la Ley 1297, que establece un plazo de 90 días para su consolidación.

Ante esa situación, el secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), monseñor Aurelio Pesoa, calificó como contradictorio que se impulse la realización de comicios, mientras se incrementa el número de casos de COVID-19.

Por ello, pidió racionalidad a los políticos para esperar el momento en que comiencen a descender los contagios.

Pesoa aseguró que si bien es necesario definir la fecha de la jornada electoral, “mucho más importante” es no poner en peligro la salud y la vida de los ciudadanos, con el propósito de garantizar elecciones “limpias y transparentes”.