Foto: DW

• Telesur /

Manifestaciones contra el presidente Jair Bolsonaro convocadas por organizaciones de corte conservador, como el Movimiento Brasil Libre (MBL) y el VPR (Vem Pra Rua), se desarrollaron ayer en varias capitales de Brasil.

Se planificaron marchas en 15 capitales, con especial foco en las ciudades que tuvieron gran aglomeración el martes, con las manifestaciones de los simpatizantes del presidente el 7 de septiembre, que incluyeron banderas antidemocráticas y discursos autoritarios de Bolsonaro.

Los actos convocados por grupos de derecha descontentos con la gestión el excapitán del Ejército no cuentan con la presencia del mayor partido de oposición en Brasil, el PT, ni las principales centrales sindicales del país, ni los movimientos populares de izquierda.

A las protestas del domingo también acudieron líderes de centro y derecha que rompieron con el gobierno de Bolsonaro, que buscan acercamientos con organizaciones progresistas para juzgar al mandatario.

En los actos antidemocráticos promovidos el martes cuando Brasil celebraba su Día de la Independencia, transportistas se manifestaron a favor del gobierno de Bolsonaro y en contra de los ministros del Tribunal Supremo Federal (TSF).

Alentados por Bolsonaro, bloquearon carreteras, sin embargo el presidente ultraderechista tuvo que intervenir para pedirles que levantaran los accesos clausurados y detuvieran sus protestas.

A diferencia de las manifestaciones contra el Presidente del martes, cuando organizaciones políticas de izquierda y civiles demandaron en más de 170 ciudades brasileñas la salida de Bolsonaro, este domingo grupos conservadores y liberales buscan el mismo propósito por el descontento hacia el mandatario.

El bando progresista no ve ninguna legitimidad en un acto desarrollado por el MBL, un grupo que, según recuerdan sus opositores, utilizó las mismas tácticas bolsonaristas de difamación de figuras de la izquierda en las redes, en especial en el caso de la expresidenta Dilma Rousseff.

Sin embargo, ahora estos mismos grupos de derecha buscan un acercamiento con los grupos progresistas con miras a llegar a un consenso para proceder al juicio político contra Bolsonaro.

Con este objetivo, estas organizaciones retiraron el lema de esta protesta que era “Ni Lula ni Bolsonaro”, en relación a la posible candidatura del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, líder del PT.

Ahora, la afirmación es que la única bandera es el juicio político al actual presidente. El giro, sin embargo, no convenció a los principales grupos de izquierda.

linkedin