Luis Alberto Spinetta

Pablo Cingolani*

Cada vez que llueve, te recuerdo, a vos Amanda, pero sobre todo a vos te recuerdo, Luis. Te siento en cada gota, te añoro, te extraño, hermano. Uno vivía feliz sabiendo que estabas ahí, sintiendo que habitabas tu poesía y tu música
Pura es la alegría, es intenso el recordarte, sentir que llueve, sentirte vivo
Ahora escucho el río tronar, el río rugir, el río proclamando: Yo soy el rey de las aguas, soy el monarca de todo lo que fluye, todo lo que suena, lo irresistible. A vos también te hubiera gustado escucharlo
En el medio de todas esas aguas que bajan tempestuosas, que bajan imparables, yo reconozco esa gota que has sembrado en mi corazón
Esa marca de agua, de lluvia, de cauce, de río, indeleble, sensible y eterna, se llama Luis. Luis Alberto. Spinetta.
Río Abajo, 26 de enero de 2018

Llueve en Río Abajo
Llueve, llueve en Río Abajo
 
Llueve: escucho el latido del corazón de un chasqui, amparado en una cueva, en cualquier cerro, de Tahuapalca arriba, temeroso de Illapa, temeroso que el río de aguas crecidas no le permita ver nunca jamás a sus wawas, escuchar sus voces, disfrutar sus sonrisas. Llueve en el corazón de ese hombre: siente, sincopado, como la lluvia sólo le puede llover, le llueve adentro de su ajayu
 
Llueve, llueve en Río Abajo
 
Llueve: la sombra insomne, siempre ausente, siempre presente de Simona Manzaneda recorre cada abismo, cada quebrada, cada oquedad donde sigue latiendo su espíritu de libertad, su huella fértil, ésa que es imposible que borren todos los huaycos juntos porque ella era el huayco, vos eras el huayco, nunca te olvides: flor de los barrancos
 
Llueve, llueve en Río Abajo
 
Llueve, sigue lloviendo: revivo tu poncho, Simona, revivo el dolor de tu awayo. Revivo el temor del chasqui. Está solo, en una cueva, está solo: te estaba esperando
 
Llueve. Llueve. Llueve. En Río Abajo.

*Escritor argentino