Una reclusa en el penal de Obrajes de La Paz.

Bolivia Digital

Tras ser acusada por la comisión del delito de proxenetismo, ayer por la noche se dispuso la reclusión preventiva en el Centro de Orientación Femenina (COF) de Obrajes de G. V. S., hija de la representante de la Defensoría del Pueblo en La Paz, Teresa Subieta.

El reporte del Ministerio Público señala que la sindicada, de 32 años, publicaba en redes sociales ofertas laborales para mujeres de distintas edades y que, según el servicio sexual que podían brindar a los clientes que ella conseguía, las mujeres ganarían entre 400 y 500 bolivianos.

Una de las víctimas, a quien G. V. S. convenció para que viaje a La Paz desde los Yungas, hizo la denuncia en las instancias correspondientes y aseguró que recibía todo tipo de presiones para que siga brindando servicios sexuales.

Además se conoció que estos servicios se brindaban a pesar de las restricciones emanadas en el Decreto Supremo 4200 para evitar la propagación del coronavirus.

Mediante un comunicado, la Defensoría del Pueblo aclaró que “la responsabilidad penal es intuito personae, por ello se pidió al Ministerio Público y a la Policía realizar las investigaciones en el marco del debido proceso para el establecimiento de la verdad”.

Asimismo, se solicitó la identificación de todos los involucrados en ese delito y asumir las medidas correspondientes para que no haya revictimización de las víctimas.