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Redacción Central / Edición impresa

Los seis proyectiles que se extrajeron de los cuerpos de cinco víctimas fatales de Senkata y una de Sacaba son de calibre 22, 9 y 5.56 milímetros, balas que no son usadas por efectivos de las Fuerzas Armadas.

“De manera oficial se han realizado 27 autopsias médicolegales a nivel nacional desde el inicio de los conflictos. En días anteriores se realizaron ocho autopsias producto de los hechos de Senkata y se colectaron cinco proyectiles, tres de calibre 22 y dos de calibre nueve milímetros. Hay 14 heridos por arma de fuego, uno de ellos con proyectil calibre 22 y otro nueve milímetros”, detalló ayer en conferencia de prensa Andrés Flores, director del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF).

Añadió que por las características de las heridas y las autopsias realizadas se confirma que se usaron armas cortas.

El especialista aseguró que los proyectiles calibre 22 no son de uso militar, mientras que los de nueve milímetros pueden ser usados por cualquier persona ya que son comunes.

Respecto a los hechos de Sacaba, Cochabamba, indicó que la mayoría de las muertes se debieron a disparos realizados con armas largas y que solo se colectó un proyectil calibre 5.56 milímetros, mientras que otra persona fue herida con una bala calibre 38 milímetros.

“Dentro de todo el informe se confirmó la inexistencia de proyectiles calibre 7.62, que es la munición reglamentaria del Ejército”, manifestó.

Flores aseguró que aún queda por hacer varias pericias para establecer desde dónde se hicieron los disparos para dar con los autores y determinar la trayectoria.

El fiscal general del Estado, Juan Lanchipa, pidió la colaboración de los medios de comunicación para que proporcionen las imágenes que captaron durante ambos hechos, a fin de individualizar e identificar a los autores de los disparos.