Redacción central – Edición impresa

El proceso de pacificación del país “es largo y merece ser acompañado”, se dan pasos importantes pero “diría que tengamos prudencia”, dijo ayer monseñor Eugenio Scarpellini.

“No bajemos la atención, la mirada a estas cosas porque es suficiente a veces una chispita, una noticia no totalmente coherente que pueda hacer resurgir brotes de dudas, de preocupaciones y entonces también de violencia”, apuntó.

Monseñor Scarpellini subrayó que “poco a poco se están dando pasos para ir regularizando la vida en el país a nivel de transporte, de insumos, de gasolina, víveres, es una señal muy buena, también a nivel de muchos grupos que están todavía con dudas en el tema de bloqueos y se está levantando, se está pacificando en ese sentido, aunque algunos están dando plazos para que se cumplan las peticiones, el pliego”.

Toda esta situación, añadió,   permite a la ciudadanía en general “mirar con cierto optimismo y esperanza el futuro”.

La Conferencia Episcopal Boliviana, la Organización de las Naciones Unidas y la Unión Europea continúan participando en las negociaciones, tal como lo hicieron “el momento fuerte, álgido, duro de los conflictos”, afirmó

El prelado resaltó la promulgación de la ley de convocatoria a elecciones, luego la aprobación del reglamento y convocatoria para elegir vocales electorales, y señaló que acompañarán “todo el proceso de las elecciones y algo después”.