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Reynaldo J. González /Bolivia – Edición impresa

Una de las obras maestras del pintor altoperuano Melchor Pérez de Holguín (1660-1732), La piedad (1720), fue recientemente adquirida por Los Angeles County Museum of Art (LACMA), uno de los repositorios más importantes de Estados Unidos. 

La noticia fue dada a conocer este mes por la curadora de LACMA, Ilona Katzew, a través del blog de arte Unframed. 

“Cuando me ofrecieron la imagen el año pasado, me sorprendió su poder y el estilo inconfundible del artista”, escribió Katzew sobre el lienzo colonial que trata uno de los tópicos más característicos del período barroco. 

“La piedad de Holguín probablemente data de su período de madurez, que se caracterizó por la introducción de una paleta de colores más luminosa, el énfasis en la ornamentación de la superficie y tipos de figuras en general más suaves. Aunque Holguín creó varias versiones del tema, esta es, con mucho, la versión más original y compleja conocida”, señala en su estudio inicial de la obra.

Katzew también dio a conocer que debido a su deterioro actual, la obra deberá ser sujeta a un arduo trabajo de restauración por parte de los especialistas de la institución. “Gracias a una reciente subvención otorgada por The European Fine Art Fair (TEFAF) nuestro Centro de Conservación se embarcará en un análisis científico exhaustivo de la pintura y emprenderá su restauración, que esperamos produzca información valiosa sobre la técnica de Holguín, el uso de pigmentos y las opciones pictóricas”. 

Según precisó, el cuadro requiere reparaciones urgentes ante “su superficie desgastada, el barniz amarillento, algunas pérdidas menores de pintura y su necesidad de limpieza e integración de los diversos elementos pictóricos”. 

En la entrada que puede leerse en inglés en la página www.unframed.lacma.org, la encargada del Departamento de Arte Colonial del museo norteamericano explica que la obra fue adquirida tal como está “con fondos de desagravio de la colección Bernard y Edith Lewin”, la principal colección de arte latinoamericano del museo. La nota no precisa mayores detalles sobre la transferencia monetaria o el recorrido de la obra hasta su integración a una colección privada de EEUU. 

Al respecto, se limita a aclarar: “La mayoría de las obras maestras coloniales españolas de LACMA han sido adquiridas vendiendo obras menores de la colección de arte mexicano del siglo XX de los Lewins”.

En referencia al futuro de la obra, la estudiosa explica que tras su restauración La piedad será parte de la próxima exposición itinerante de arte colonial del LACMA titulada “El ojo de la imaginación”, programada para inicios de 2021 en varias ciudades de EEUU. 

Fundado en 1910, el LACMA es el principal museo de la costa oeste de EEUU que alberga una colección de más de 10 mil  piezas arqueológicas asirias, egipcias, griegas y romanas, además de pintura europea y una de las colecciones más grandes de arte latinoamericano compuesta por más de 2.000 obras. Actualmente ocupa un complejo propio de siete edificios extendidos en ocho hectáreas cuadradas. En su colección se cuentan importantes obras de maestros europeos desde la edad media hasta el siglo XX como Tiziano, Veronés, Rubens, Rembrandt, Monet, Gauguin y Mattise, Miró y Picasso.  

Establecido en la Villa Imperial de Potosí, Melchor Pérez de Holguín fue en vida el pintor más influyente del actual territorio boliviano. Como autor de una prolífica obra de estilo inconfundible, su producción aún no ha sido enteramente cuantificada. Su  figura fue rescatada a inicios de la década de 1930 por el pintor Cecilio Guzmán de Rojas y el Círculo de Bellas Artes de Potosí. Posteriormente, los historiadores José de Mesa y Teresa Gisbert publicarían el estudio más importante sobre su obra, Holguín y la pintura virreinal en Bolivia (1956).  Las obras del artista se encuentran distribuidas en varios museos y colecciones privadas del mundo. Muchos de sus cuadros más importantes se exponen en el museo de la Casa de la Moneda de Potosí y el Museo Nacional de Arte de La Paz. Su obra más conocida, La entrada del virrey Morcillo en Potosí (1716–21), forma parte del  Museo de América de Madrid.

Una obra maestra

En su breve  estudio introductorio, la curadora explica que La piedad de Pérez de Holquín se inspira libremente en una similar de 1634 del reconocido maestro flamenco Anthony van Dyck, conservada en la Alte Pinakothek de Múnich, Alemania, aunque “Holguín infunde a este nocturno con un mayor sentido de patetismo y un mayor propósito narrativo”.

En su descripción del cuadro pintado en el característico estilo del maestro de la Escuela Potosina, Katzew señala: “Cristo está postrado suavemente en el regazo de la Virgen, rodeado por una cohorte de figuras angelicales que lamentan su horrible destino, mientras que un grupo de querubines de aspecto tierno le sostienen el brazo y le besan los pies. El esbozo de la mano derecha de Cristo contrasta notablemente con la faz detallada de las caras de las figuras y la fina corona de espinas y uñas ensangrentadas, transmitiendo efectivamente la sensación de su cuerpo flácido. La intimidad de la escena es resaltada por el ángel a la izquierda sosteniendo una vela, con lágrimas cayendo por su cara incandescente”.

Con relación a los aspectos formales de la obra, la estudiosa destaca la utilización de pan de oro tal vez bajo la influencia de la Escuela de Cuzco y la aplicación estratégica de colores complementarios (verde-rojo). 

“El trabajo revela cómo Holguín absorbió hábilmente diversas tradiciones artísticas, locales y europeas, para crear su propia versión de este tema canónico”, manifiesta.