Presos al interior de la cárcel de San Pedro, La Paz. (Foto: Notimérica)

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Para esta semana se prevé que esté concluida la norma del Decreto de Indulto y Amnistía que posibilitará excarcelar a al menos 1.800 privados de libertad de los distintos centros penitenciarios del país, una medida paliativa para reducir el hacinamiento y prevenir posibles contagios de COVID-19.

El viceministro de Régimen Interior y Policía, Javier Issa, informó a radio Illimani que hace varios días se hace la valoración de las personas que se beneficiarán con esta medida.

“Se beneficiarán quienes hayan cometido un único delito, delincuentes no consuetudinarios, mayores de 60 años y que su conducta dentro de los penales haya sido buena, no los que sean agresivos, entre otros aspectos. Se valora caso por caso y cerca de 1.800 reos van a beneficiarse de este indulto previo cumplimiento de los requisitos”, señaló.

Aseguró que saldrán de los penales las personas que cometieron delitos leves, no quienes cometieron asesinatos, violaciones o se involucraron en narcotráfico.

La autoridad sostuvo que la cantidad de casos positivos de coronavirus en Bolivia, más de 1.600 a la fecha, amerita tomar esta decisión porque si se registra un contagio en cualquier cárcel puede ser muy complicado para los internos.

“En las cárceles hay demasiado hacinamiento, son bombas de tiempo y si es que entra el coronavirus estaríamos en serios problemas porque aislar a contaminados es muy complicado, habría que sacarlos y no tenemos las condiciones para tener recluidos en lugares donde la Policía no tiene presencia porque sus efectivos, al igual que los militares, están al límite haciendo patrullajes, entonces no se podría cuidar a los presos que están en cuarentena”, remarcó.

Para evitar posibles contagios, antes de que se dictamine la cuarentena total y la emergencia sanitaria, fueron los mismos privados de libertad que decidieron no permitir la presencia de personas externas en las cárceles, a excepción de los guardias y personal de salud.

“Solo se permite el ingreso de víveres, previamente requisados y fumigados con productos que no son nocivos y son aptos para el consumo. Todo lo que ingresa a los penales es desinfectado”, afirmó.

Según la autoridad, este indulto no es una solución para evitar la propagación del coronavirus y reducir el hacinamiento, solo un paliativo temporal en esta época de crisis.

“La solución es la construcción de nuevos penales porque hay casi 18 mil privados de libertad a escala nacional y todas las cárceles están sobrepobladas”, dijo.