ULT 16 - F1 - COMISIÓN - ABYA YALA

 

Redacción central – Edición impresa

El viceministro de Seguridad Ciudadana, Wilson Santamaría, dijo ayer que el informe de la Misión Solidaridad Argentina, que visitó Bolivia para evaluar la situación de los derechos humanos, “falta a la verdad y a la inteligencia de los bolivianos”.

“En el caso de estos ciudadanos argentinos, hemos leído su primer informe que realmente falta a la verdad, a la inteligencia de la ciudadanía y del pueblo boliviano en general para pretender alterar la realidad y generar solidaridad y pena con la situación de Evo Morales”, declaró a radio Panamericana.

En criterio de la autoridad, es “tremendamente irresponsable” el informe de ese grupo de activistas, encabezados por Juan Grabois, pues denuncia una serie de contravenciones a los derechos humanos, entre ellos tortura y “abusos sexuales graves”.

En un informe difundido por los medios de prensa, la comisión establece que esa delegación “logró constatar situaciones de tortura en espacios públicos y dependencias estatales. Asimismo, constatamos diversos casos de violaciones y abusos sexuales graves propiciados por integrantes de las Fuerzas Armadas y de seguridad”.

Además, puntualiza que “el miedo está instalado y los sucesos son muy recientes, lo que inhibe las acciones de denuncia”.

Frente a esa situación, Santamaría recordó que los ciudadanos extranjeros en el país están siendo observados por el Gobierno, porque no se tolerará la incursión de estos en actividades que pretendan agitar la ciudad y convulsionar el país.

“Todo aquel ciudadano extranjero que visita Bolivia en el marco de las normas tiene o tendrá las garantías, pero no se tolerará la participación de ningún ciudadano extranjero en actividades que vulneran la ley y pretendan agitar la ciudad y convulsionar”, afirmó.

Los miembros de la comisión argentina pertenecientes a una organización de derechos humanos se entrevistaron con los familiares de los fallecidos en Senkata, El Alto, durante los enfrentamientos con las Fuerzas Armadas y aseguraron que no vinieron a hacer política.

La presencia de la delegación extranjera de al menos 39 personas fue duramente cuestionada por sectores políticos.