Agentes de la Policía durante un patrullaje para controlar el cumplimiento de la cuarentena. (Foto: Opinión)

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El suboficial Edwin Auza, encargado de la oficina de conciliación de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (FELCC) de la avenida Pando, en La Paz, indicó que en días recientes se redujo en más del 50% la cantidad de personas que son arrestadas por infringir la cuarentena total para evitar la propagación del coronavirus; sin embargo, añadió que los detenidos, si bien cumplen las ocho horas de arresto, no cancelan la multa de 1.000 bolivianos que dispuso el Gobierno.

“Los primeros días eran entre 30 y 35 los arrestados, estos días no son más de 10, pero ninguno paga la multa porque aseguran que son personas de escasos recursos económicos o que salieron a las calles para ganar el sustento diario”, declaró a la Red ATB.

Luego de cumplir con el arresto, los infractores son liberados y retornan a sus domicilios.

El coronel Tito Lucero, comandante de la Policía de El Alto, aseguró que así también ocurre en la urbe alteña y que incluso los detenidos son agresivos y cuestionan la labor policial.

“No quieren pagar a pesar de que es una disposición del Gobierno. De nada sirve el esfuerzo de los policías si las personas no hacen caso, salen a las calles y se niegan a cumplir con la multa”, manifestó.

Según el Decreto Supremo 4200, las personas solo pueden salir de sus casas hasta el mediodía de acuerdo con la terminación de sus números de cédulas de identidad.

Los que incumplan esta disposición deben pagar una multa de 1.000 bolivianos y cumplir ocho horas de arresto.