Marcha de afines al MAS en Riberalta, abril de 2020.

Bolivia Digital

En Beni, los primeros casos de coronavirus se registraron 40 días después de los que se reportaron en Bolivia. Ese panorama cambió, ahora es el primer departamento que se declaró en “desastre sanitario” debido al millar de casos positivos.

Expertos y autoridades atribuyen ese hecho a intereses políticos del MAS, porque organizan marchas y bloqueos en vez de cumplir la cuarentena para evitar la propagación de la pandemia.

Fue el 10 de marzo que se reportó los primeros dos casos de coronavirus en Bolivia. Se trataba de dos mujeres, una de Oruro y otra de Santa Cruz, que habían retornado de Italia.

Pero fue después de 40 días, el 20 de abril, que Beni registró sus primeros dos casos de coronavirus, que elevaron la cifra a 598 contagiados en todo el país.

Durante el silencio epidemiológico de 40 días y pese a la cuarentena que declaró la presidenta Jeanine Añez para evitar la propagación del virus, el 31 de marzo en Riberalta, Beni, más de un centenar de mototaxistas acompañados de sus familiares salieron a las calles exigiendo a las autoridades la dotación de alimentos.

Cuatro días después, Ruth C.M., una de las dirigentes vecinales que organizó la marcha en Riberalta reveló ante el Ministerio Público que afines al Movimiento Al Socialismo (MAS) les “ofrecieron favores políticos y ayuda” que llegaría a través de sus dirigentes si organizaban una masiva movilización.

Esa protesta se registró dos días antes del pago de la canasta familiar que decretó el Gobierno de Añez.

“Organizan bloqueos, vulneran la cuarentena, hasta cometen acciones de racismo –cuando un alteño, por ejemplo, dijo que el coronavirus solo lo tienen los gays– y no se vio accionar alguno, incluso de la Defensora del Pueblo. En este instante, el MAS no está en el poder y por ello busca desprestigiar a la actual gestión”, afirmó el jurista Paul Coca.

El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, por su parte, señaló que el tema administrativo y los intereses políticos del MAS “sabotean” la lucha contra el coronavirus en Beni, el segundo departamento con elevado índice de casos positivos.

Esa afirmación se respalda –dijo– en el bloqueo en el puente San Pablo (Beni) que impidió el ingreso de insumos de bioseguridad.

“Los mayores problemas que hemos detectado son el político, hay mucha gente política del MAS tratando de sabotear la salud, eso es grave; y el tema administrativo, que está perjudicando en el normal desarrollo, esperamos solucionar pronto el tema administrativo. Pero lo político es un tema de conciencia, sentimiento, de que la gente comprenda que lo que están haciendo es dañar a su familia”, manifestó Murillo.

El Ministro pidió a la población beniana cumplir con la cuarentena, permanecer en sus casas para evitar un masivo contagio que genere un colapso mayor el sistema de salud.

De acuerdo con un reporte hasta junio de 2019, Beni tenía escasas 11 camas en la Unidad de Terapia Intensiva.

“A todos los benianos, por favor respeten todas las normativas, esta enfermedad mata y mata de verdad. No es un juego, pido que respeten las normas de bioseguridad, porque si usted está contagiado puede llevar la enfermedad a su casa, puede matar a sus hijos, a su pareja, a su familia”, dijo Murillo, quien informó que habilitaron un barco hospital y tres avionetas para trasladar pacientes graves a otros departamentos.

No obstante, federaciones de comunidades interculturales y agropecuarias de Rurrenabaque y San Borja, afines al MAS, exigen la flexibilización de la cuarentena en coordinación con las organizaciones sociales, también piden a la Asamblea Legislativa Plurinacional fiscalizar los presuntos actos de corrupción en el Gobierno transitorio y la pronta asignación de la fecha de elecciones.

“Las organizaciones sociales pedimos que el protocolo Covid-19 se aplique de acuerdo con el sistema de área dispersa en coordinación con las organizaciones sociales que representan a las federaciones productivas para no perjudicar el desarrollo productivo de los agropecuarios”, se lee en el pronunciamiento que emitieron. Además, piden equipamiento en los centros de salud.

El MAS, en 14 años, prefirió hacer canchas y no dar prioridad a la construcción y equipamiento de hospitales. De acuerdo con un reporte de la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE) que canalizó recursos para el programa Bolivia Cambia, el expresidente Evo Morales gastó recursos para hacer canchas, sedes sindicales, mercados y tinglados, que en el equipamiento de hospitales.

A través del Programa Bolivia Cambia, en nueve años, el MAS en Beni destinó al área de salud escasos 78 millones de bolivianos. Pero gastó más de mil millones de bolivianos en la construcción de canchas, mercados, sedes sindicales y otros proyectos que solicitaron las organizaciones sociales afines al masismo.