SEGX-F1-SERGIO -CAPTURA UNITEL

 

Roberto Medina Buezo – Edición impresa

Luego de que se conoció que el exasesor del TSE Sergio Martínez, principal acusado de manipulación informática de los resultados de los comicios del 20 octubre, huyó a Perú el jueves, Interpol activó la notificación azul y el sello rojo.

“Según el reporte de la Dirección de Migración, el señor Martínez abandonó el país por Desaguadero rumbo a Perú, por ello se emitió la notificación azul para tener la certeza de la ubicación de esta persona”, informó ayer el fiscal general del Estado, Juan Lanchipa, en conferencia de prensa ofrecida en Sucre.

El informe de la Organización de los Estados Americanos (OEA) apuntó a Martínez como uno de los autores materiales e intelectuales del fraude debido a que tenía acceso a la base de datos antes y después de las elecciones, desde un tercer servidor.

Al respecto, el fiscal Daniel Peterito manifestó en La Paz que también se activó el sello rojo contra Martínez para su captura inmediata.

El fiscal de materia Edwin Enríquez señaló que en días anteriores el exasesor del Tribunal Supremo Electoral (TSE) declaró en la Fiscalía sobre el presunto fraude electoral y que su colega Ronald Chávez, hoy detenido preventivamente en San Pedro, no hizo cumplir el mandamiento de aprehensión, lo que permitió que huya del país.

Repercusiones

El exvicepresidente del TSE Antonio Costas confirmó que Martínez ya trabajó para el Órgano Electoral Plurinacional (OEP) en las elecciones generales de 2014, sin embargo, antes de los comicios de octubre rechazó su recontratación.

“Ya en 2014 fue retirado por su trabajo deficiente en el cómputo y en estas elecciones hice conocer mi discrepancia porque nuestro equipo ya estaba conformado”, apuntó.

La expresidenta del TSE María Eugenia Choque aseguró que todos los vocales avalaron su contratación en sala plena, “aunque jamás se le contrató para que haga barbaridades”.

Choque agregó que los únicos responsables del fracaso de los recientes comicios son las empresas Ethical Hacking y Neotec, contratadas por el TSE,  pues “no advirtieron sobre las irregularidades, ya que solo ellos estaban a cargo de la seguridad informática”.