AFP / Reino Unido – Edición impresa

El primer ministro del Reino Unido, el conservador Boris Johnson, prometió ayer gobernar para todos los británicos y concretar el brexit el 31 de enero, después de ganar por mayoría absoluta las elecciones generales.

De 650 escaños en la Cámara de los Comunes, el Partido Conservador obtuvo 365 en los comicios del 12 de diciembre, frente a los 203 del Partido Laborista, que pierde 59, y 48 del independentista Partido Nacionalista Escocés (SNP), que se reafirma como tercera fuerza parlamentaria.

El Partido Liberal Demócrata, el único de los nacionales que defendía revocar la salida de la Unión Europea (UE), conserva 11 diputados tras perder uno, mientras que el Partido del Brexit, que propició el triunfo de los “tories” (conservadores) al arrastrar votos laboristas, no logra ninguno.

La aplastante victoria de los conservadores, posibilitada por el apoyo de antiguos votantes laboristas que cambiaron de bando para impulsar el brexit, sumió en una gran crisis a la formación de izquierdas, cuyo líder, Jeremy Corbyn, dimitirá tan pronto como se perfile su sucesión.

En un discurso a las puertas de su residencia oficial en Londres tras ser investido por la reina Isabel II, el Primer Ministro instó a sus compatriotas a iniciar un proceso de sanación después de las divisiones causadas por el referéndum de 2016, en que un 52% frente a un 48% de los ciudadanos respaldó la salida de la UE.

Prometió gobernar como una sola nación, teniendo en cuenta tanto a los que apoyaron como a los que rechazaron ese divorcio, y propuso trabajar con el bloque europeo como amigos e iguales en soberanía.