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Luís Mérida Coímbra*

Poeta y guerrillero. Amante apasionado, luchador corajudo, su nombre: Juan Wallparrimachi Mayta, nacido el 24 de junio de 1793. La leyenda y la historia le fijan un padre: Francisco de Paula Sanz, y una madre: María Sawarawa.

Genealogía y vida son apasionantes; raptado por los indígenas de Macha y educado a la usanza de ellos. Luego lo recogió el guerrillero Manuel Ascencio Padilla en Chayanta. La guerrillera en flor Juana Azurduy  le enseñó las artes de la escritura.

Wallparrimachi se enamoró de Vicenta Quiroz, joven muy bella. Vicenta fue encontrada en brazos del indio, fue castigada y humillada. Fue remitida al monasterio de Arequipa. El poeta fue dominado por una nostalgia sin fin.

Creó bellos poemas al amor perdido, expuso una doliente ternura. Soñó mirarla en los espejos de mazapán, lavar sus cabellos prietos, alabastrinos en los arroyos de la montaña. 

El poeta fue fiel escudero de Juana. Actuó en las guerrillas independentistas de los esposos Padilla.  Maestro en el manejo de la honda, su arma preferida. En el combate de las carretas es alcanzado por un tiro de arcabuz, según unos, según otros, con el pecho destrozado por un lanzazo, el vate indígena muere el 7 de agosto de 1814.

Sabido es que escribió versos en su idioma de madre. De espíritu atormentado, con alma dichosa de ser; poeta y guerrillero, combatiente del amor y la libertad. Recitados y cantados, sus poemas viven confundidos con el folklore. “Su poesía —al decir de Jesús Lara— es la expresión constantemente renovada, música de imágenes, música de sensaciones, dolor hecho música, poemas escritos en quechua noble”.

Para el pueblo quechua es un proveedor de poesía, un surtidor inagotable de rebeldía. Las masas de indios y mestizos pudieron cantar y cantan aún sus versos. Pero ni los que cantan y escuchan saben el origen de estos poemas.

Juan Wallparrimachi Maita ejerció influencia sobre el folklore en Perú y Bolivia. Amaba el urpi o paloma aborigen, deletreaba con pasión el amancay o azucena andina. 

Wallparrimachi veía en el Wamán la fuerza de su raza y de la revolución. Wallparrimachi es hijo del Dios Serpiente igual que Tupac Katari. El orfeón andino le canta y le baila. Sus versos viven tierra adentro, viven en los corazones enamorados. Juan Wallparrimachi Maita,  mito, leyenda y poesía.

*Cineasta y poeta