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Redacción Bolivia/Edición Impresa

Una investigación hecha por la Fundación Jubileo advierte que el gobierno del MAS dejó una economía con señales de bastante deterioro, tomando en cuenta los altos índices de déficit fiscal y comercial, producto del desaprovechamiento de un período de bonanza económica, informó el analista de esa fundación René Martínez.

Según el profesional, entre 2005 y 2014, Bolivia vivió una suerte de bonanza económica debido al incremento de los precios internacionales de las materias primas, pero a partir de 2015 la caída de los commodities impactó en los ingresos que el país se había acostumbrado a recibir.

“El Gobierno de transición ha recibido una economía con señales de bastante deterioro. En el período de bonanza tuvimos grandes recursos que tal vez no se invirtieron como se debía, ya que no ha servido para cambiar la estructura económica del país, pues estábamos en un Gobierno que fomentó el gasto público y el consumo”, explicó el investigador.

En el período de bonanza, el gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) incrementó bastante el gasto público, y cuando los ingresos cayeron desde 2015, intentó continuar el gasto, pero con la adquisición de deuda externa, lo que gradualmente acentuó el déficit fiscal, detalló.
También dijo que, debido a la inmovilidad del tipo de cambio desde 2011, los agentes decidieron, en el tiempo, importar productos menos costosos, pero en grandes cantidades, pues el boliviano no adquirió fuerza frente al dólar, lo que generó el déficit comercial.

En ese sentido, señaló que, para cubrir las importaciones, el gobierno del MAS echó mano de las reservas internacionales netas, lo que no es sostenible a largo plazo, y menguó de gran manera los recursos nacionales.

“En resumen, el anterior Gobierno nos dejó con una limitación en los ingresos, con gastos elevados, un déficit fiscal alto, más endeudados, déficit comercial y con reservas en caída”, sostuvo Martínez.