• Estéfani Huiza Fernández/

La escritora Katiuska Blanco conversó con el periódico Ahora El Pueblo sobre el proceso de creación de la biografía más completa de Fidel Castro. Además, recordó algunas enseñanzas y la sensibilidad humana que caracterizaban al líder de la revolución cubana.

La escritora Katiuska Blanco conoció a Fidel Castro en un congreso de periodistas, cuando ella iniciaba su carrera, en el evento compartió algunas palabras con el líder de la revolución cubana; sin embargo, pudo conocerlo mejor después de que ella publicara su primer libro titulado Después de lo increíble. En el texto se aborda el tema de la expedición del Granma por un grupo de jóvenes.

El desembarco del Granma marcó el triunfo de la revolución cubana y el inicio de una nueva etapa en la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista.

 ¿Qué destacó Fidel Castro de aquel libro?

Fidel prestaba mucha atención a temas de la juventud, niñez, de la historia, religión. Pienso que por ello se interesó en mi trabajo.

En ese libro anoté las medidas que tuvo el Granma, pero Fidel cuestionó un poco sobre si aquellas eran las oficiales, pensé que me había equivocado, pero verifiqué y era correcto ese dato, eso me dio la connotación de que con el pasar de los años todavía no creía que ellos habían hecho una proeza como esa. Ellos habían desafiado el mar, los temporales en un barco muy pequeño, era parte también de la modestia de aquel hombre. A esa expedición el Che Guevara la llamó ‘La aventura del siglo’.

¿Cómo estaba presente el recuerdo del Che en Fidel?

Era un compañero de lucha inclaudicable, un hombre con una erudición extraordinaria, con el cual Fidel podía intercambiar a un nivel en el cual otros compañeros de luchas no podían estar porque no tenían la preparación suficiente. Para Fidel, el Che era un hombre de unos valores extraordinarios, como ser humano, revolucionario, un ejemplo a seguir. Eso lo expresó en varias oportunidades.

Hay mucha literatura sobre Fidel, ¿en qué se diferencia este libro con los otros?

Siempre digo que para conocer a Fidel hay que leer a todos los que han escrito sobre él y al propio Fidel. Creo que todos los acercamientos si se hacen con rigor, seriedad y respeto son válidos y siempre darán aspectos importantes de la vida de Fidel que quizá no aparecen en otros libros. El texto que presenté es como una especie de compendio de volúmenes anteriores que elaboré. Su valor es que hace una aproximación sucinta a esa vida extraordinaria en su totalidad, desde que nació hasta 2016 y también sobre los recuerdos y conversaciones que tenía con él.

¿Cómo logró sintetizar el pensamiento y la vida de Fidel en un libro?

Fidel fue un hombre prolífico y al mismo tiempo, en algunas dimensiones de su vida, desconocido, él siempre fue muy pudoroso al abordar los temas de carácter personal, siempre cuidó que ello no trascendiera, sino que lo hicieran más las luchas, las historias de las batallas, de la búsqueda de una sociedad soberana de independencia, pero también de emancipación social. A eso era a lo que él le prestaba una atención extraordinaria y por ello también en aquellos aspectos más personales. Para mí, Fidel tenía como base su sensibilidad humana como decía un compañero periodista cubano Guillermo Cabrera, ‘es el más humano de los humanos que he conocido’.

¿Qué aspectos consideró al escribir la historia de Fidel?

Al contar la historia de Fidel lo concebimos como un bosquejo general de la vida de él, pero lo hicimos sobre la base anterior de todo lo que habíamos trabajado. Eso nos permitió hacer como una especie de síntesis, queremos que sea un libro de fácil acceso para su lectura que no esté escrito por capítulos, sino por estampas y por temas. Por ello, el texto está dedicado a los jóvenes, en el estilo literario y otros aspectos.

¿Qué es lo que más recuerda de Fidel?

Me impresionó que él soportaba la sed, pero siempre en su cantimplora dejaba un poco de agua, decía que era más llevadero soportar la sed en la montaña si uno tenía un poco de agua en la cantimplora, que si esta estaba vacía, entonces tenía la fuerza de voluntad y la energía para no tomarse toda el agua.

El tabaco también era muy importante para él en la guerra, cuando solo le quedaba un tabaco lo reservaba para dos ocasiones, uno para la pérdida de un compañero y el sufrimiento que causaba la guerra. En otra oportunidad en la que utilizaba el tabaco que reservaba en la mochila era cuando tenían una victoria, que entonces era para disfrutar esa situación. Las historias que recuerdo de Fidel son extraordinarias, sus intercambios con las personas, con los obreros y campesinos.

¿Por qué Fidel utilizaba dos relojes en la guerra?

Porque en un momento dado tomó la decisión de iniciar un combate y el reloj que tenía no le funcionó, a partir de ahí empezó a utilizar dos relojes para nunca quedar a la deriva del tiempo.

Como periodista, ¿qué significa ser responsable de la biografía de Fidel?

Para mí trabajar dando a conocer el pensamiento de Fidel es un privilegio y un compromiso como militante revolucionaria, pienso que hacer todo lo posible para dar a conocer ese pensamiento, esa vida puede ser una forma de contribuir a las luchas de nuestros pueblos, eso para mí es lo esencial. Lo más importante es que todo surgió a partir de lo que trabajé durante años. Eso es el alma de todo lo que hago.

¿Qué mensaje daría a las nuevas generaciones de periodistas?

Hay dos cosas importantes en el periodismo: hay que ser éticos, acuciosos, pertinaces en la búsqueda de la información, en la indagación de los datos y sobre todo respetar la verdad histórica, eso no puede estar basado en el parecer de alguien, sino en hechos.

Sobre la autora

Katiuska Blanco Castiñeira nació en La Habana, 1964. Escritora, ensayista e investigadora cubana. Licenciada en Periodismo con Título de Oro en 1987 en la Universidad de La Habana. Corresponsal de guerra en la República Popular de Angola y periodista en el diario Granma durante una década.

De 1997 a 1999 estuvo al frente de la Oficina del Vocero de la Cancillería cubana. A partir de entonces trabajó en el Consejo de Estado de la República de Cuba, donde desarrolló investigaciones biográficas e históricas. Se ha dedicado a estudiar y profundizar sobre la vida del líder histórico de la Revolución Cubana. Actualmente labora en el Centro Fidel Castro Ruz.

Entre sus obras publicadas se encuentran Después de lo increíble; Todo el tiempo de los cedros, paisaje familiar de Fidel Castro Ruz; Ángel, la raíz gallega de Fidel; Fidel Castro Ruz, guerrillero del tiempo: Conversaciones con el líder histórico de la Revolución Cubana; Ciudad Soñada; Desde mi Habana; Por donde la luz asoma; Voces del Milagro (coautora) y Niño del Milagro (coautora).