Viviendas en el continente de la Antártida. (Foto: AFP)

AFP y elindependiente.com

Cuando los contagios de coronavirus se expanden por el mundo hay un solo continente que todavía respira aliviado: la Antártida. Gracias a estrictas medidas de control y un poco de fortuna, este territorio se mantiene libre de COVID-19.

Desde que se declaró la pandemia el 11 de marzo, el habitual aislamiento de ese gélido y remoto lugar, conocido también como el polo sur, se hizo más extremo. Se canceló todos los viajes de turismo, se trasladó todo el personal no indispensable, se prohibió el contacto entre bases internacionales y se establecieron estrictos controles sanitarios.

Antes de la pandemia el personal destacado en esas tierras de hielo ejecutaba actividades de carga y descarga de provisiones y compartía en campeonatos deportivos, en celebraciones y aniversarios. Pero el temor a la enfermedad eliminó todo contacto físico.

Por fortuna, el inicio de la crisis sanitaria coincidió con el fin de la temporada de turismo, que cada año significa la llegada de unos 50.000 visitantes. El último buque de turismo que llegó a la bahía Fildes fue el 3 de marzo, justo cuando en Chile se reportó el primer caso de coronavirus.

Además de la Antártida, hay 12 países que en el mundo no reportaron casos de la enfermedad pandémica, se trata de Corea del Norte y Turkmenistán (en Asia), Kiribati, Islas Marshall, Micronesia, Nauru, Samoa, Islas Salomón, Tonga, Tuvalu y Vanuatu (en Oceanía) y las Islas Comoras (en África). El último país en reconocer su primer caso de coronavirus es Lesotho, el país africano lo hizo en esta jornada.