Dos encuestadoras independientes: CIES-Mori, seguida de Ipsos, detectaron que en la ciudadanía hay una mayoría que aprueba las decisiones tomadas por el gobierno de la señora Jeanine Áñez para enfrentar la pandemia del virus chino.

Los porcentajes de aprobación son superiores a 70%, lo que refleja que la ciudadanía entiende muy bien que la cuarentena era una medida necesaria en vista de que el país no tiene medios para enfrentar al virus. Había que impedir que el virus circulara por el país, porque se sabe que viaja como polizonte a bordo de los contagiados.

Sabe la gente que si el país no tiene ni los suficientes hospitales, ni las camas, ni los respiradores, ni las salas de terapia, ni los médicos ni las enfermeras para enfrentar esta crisis, es porque el cocalero Morales se gastó toda la plata en corrupción.

Los bolivianos que provocaron la huida del cocalero en noviembre equivalían a 90% de la población. Los masistas habían desaparecido. Sólo estaban unos pocos en Sacaba (los cocaleros de Chapare) y otros (mercenarios) en Senkata.

Pues ahora, el porcentaje de aprobación de la gestión de la presidente Jeanine Áñez refleja el voto negativo del MAS en el país, lo refleja en porcentajes precisos. Los medios convencionales no han publicado estas encuestas aunque se trata de empresas que gozaban de la confianza de esos medios.

Este porcentaje aumenta conforme la gente va comprobando que, al crecer los casos del virus chino, queda en evidencia que Bolivia no tenía ni la infraestructura ni los medios suficientes para enfrentarlo, porque el cocalero despilfarró todo lo que recibió por las exportaciones de gas. Unos 310.000 millones de dólares fueron despilfarrados en ese gobierno.

El rechazo al cocalero se nutre también de la certidumbre que tiene la ciudadanía del esquema fraudulento dejado en el sistema electoral para beneficiar a los sucesores del MAS.

Son tan evidentes las trampas dejadas para el futuro fraude que la ciudadanía está movilizada pidiendo, en primer lugar, que se cierre el parlamento, y en segundo ligar que se modifique la ley de las elecciones generales. Un masivo cacerolazo en La Paz mostró que esos son los objeticos de la protesta, una protesta que por el momento está recluida por la cuarentena.

Los bolivianos no quieren que el partido del cocalero les siga metiendo los dedos en la boca. Quisieran tener líderes que enfrenten todo este sistema fraudulento porque han decidido que los cocaleros no van a volver a mandar en el país.

Las encuestas sirven, incluso si no son del gusto de algunos medios.