El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso. (Foto: RRSS)

• Agencias/

La Comunidad Andina expresó ayer su más enérgica condena a los atentados ocurridos en las ciudades de Guayaquil y Esmeraldas, Ecuador, la madrugada del 1 de noviembre y deploró el asesinato de policías en el ejercicio de su deber.

“Reafirmamos nuestra vocación de paz y hacemos un llamado a preservar la seguridad a nivel regional”, señala un comunicado institucional. También se reafirmó el compromiso de combatir el terrorismo y reducir la violencia proveniente del delito y del crimen organizado.

Las primeras horas del 1 de noviembre ocurrieron una serie de atentados en Guayaquil, así como en Durán y Esmeraldas, ciudades de Ecuador

Los ataques comprendieron detonaciones de coches bomba y otros artefactos explosivos, ataques con armas de fuego a policías, entre otros hechos violentos.

El primer atentado se registró a las 01.05 en Esmeraldas, tras un amotinamiento carcelario que terminó con la vida de siete guías penitenciarios que fueron tomados como rehenes; minutos más tarde en Guayaquil, a la 01.34 hubo una detonación de un artefacto explosivo en una gasolinera del lugar.

Los ataques ocurrieron entre la 01.00 y las 03.30 de la madrugada.

Según medios locales, estos actos terroristas se deberían al traslado de más de 500 personas privadas de libertad de los pabellones ocho y nueve de la Penitenciaría del Litoral a otras cárceles del país.

Entre tanto, el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, declaró estado de excepción por 45 días en las provincias de Guayas (suroeste) y Esmeraldas (norte), tras registrarse los atentados que terminaron con la vida de cinco policías.

“Estoy declarando el estado de excepción en las provincias de Guayas y Esmeraldas, y el toque de queda a partir de las nueve de la noche”, confirmó Lasso en medios locales.

El mandatario ecuatoriano en su discurso culpó repetidamente de la violencia, incluso dentro de las prisiones, a las represalias de las bandas de narcotraficantes por los esfuerzos de su Gobierno para combatirlas.