Angela Marquez

La estrategia de la cuarentena estricta temprana que implementó Bolivia para contener la pandemia del coronavirus dio tranquilidad a la ciudadanía y fortaleció el sistema nacional de salud, por lo que se registraron las tasas más bajas de contagios y fallecidos por COVID-19, afirmó este domingo el ministro de Salud, Marcelo Navajas.

A su juicio, la cuarentena total, que comenzó el 22 de marzo y se prolongará hasta finales de mayo, se constituye en un factor que evitó una verdadera tragedia debido al débil sistema sanitario que tiene el país como resultado de las escasas inversiones hechas en anteriores gobiernos.

“El coronavirus es una enfermedad que a todos nos tiene que preocupar, el contagio es muy alto, pero no tenemos que estar de ninguna manera aterrados ni extremadamente asustados, tampoco creer que somos inmunes», señaló en una entrevista con el canal estatal Bolivia TV.

Navajas señaló que países del Asia, Europa y también Estados Unidos, con sistemas sanitarios avanzados, se vieron colapsados con la llegada de la avalancha del coronavirus.

En Bolivia, «día que pasa estamos mejor equipados para enfrentar esta epidemia. Los bolivianos tienen que saber que nuestro sistema de salud responde cada vez mejor. Estamos todos, incluyéndome a mí, más tranquilos», afirmó.

En dos meses, Bolivia registró 2.437 contagios de coronavirus y 114 fallecidos de un total de 11,6 millones de habitantes, y presenta una de tasa de letalidad de 4,7%.

La tasa de letalidad en América del Sur la encabeza Brasil con el 6,8%, según la Universidad Johns Hopkins. En el mundo, el país con la mayor tasa es Francia con el 15%.

En tanto que el promedio mundial de enfermos de coronavirus es de 49 por cada 100 mil habitantes, y Bolivia, uno de los primeros países en reaccionar con estrictas medidas de confinamiento, presenta solo 19 enfermos.

«El 80% de las personas que tienen COVID-19 no va a necesitar hospital, pero sí el aislamiento para no contagiar a otras personas», indicó Navajas.

De las personas infectadas, el 15% requerirá algún tratamiento hospitalario y el 5% son casos graves que requerirán terapia intensiva y el uso de ventilación mecánica.

«Estamos viendo que la gente que necesita hospitalización reciba el mejor cuidado posible, para ello estamos trayendo respiradores», añadió la autoridad.

En ese marco, el Ministro de Salud exhortó a la población a confiar en los beneficios de respetar la cuarentena, que se traducen en una menor cantidad de infectados y fallecidos.

«Todos nosotros somos blanco y somos el objetivo de este virus. En ese momento está la responsabilidad de aislarse, no contagiar a la familia, no contagiar al vecino», enfatizó.

Mientras el planeta continúa en la búsqueda de la vacuna y en la lucha por contener la expansión del virus, el asesor del Ministerio de Salud, Horacio Toro, pidió cautela en la etapa de transición hacia la «cuarentena condicionada y dinámica», que permitirá a algunas regiones del país retomar de a poco las actividades laborales.

El Ministerio de Salud estableció, luego de un trabajo técnico e interinstitucional, que 68 municipios de Bolivia tienen un alto riesgo de contagios COVID-19, lo que obliga a mantener la cuarentena estricta dispuesta por el Gobierno.

Otros 152 municipios tienen riesgo medio y 119 riesgo moderado.

«Es importante tener cuarentena controlada aún», dijo y ratificó que las siguientes restricciones se mantienen inalterables en todo el país hasta el 31 mayo: el cierre de fronteras tanto aéreas como terrestres y fluviales, la suspensión de vuelos nacionales e internacionales, la suspensión temporal de clases y de eventos públicos que generen la aglomeración de personas.

También la obligación del distanciamiento de persona a persona de un metro y medio, el uso obligatorio de barbijo en lugares públicos, el lavado de manos y el estricto cumplimiento de protocolos de bioseguridad, entre otros.

Indicadores

El ministro agregó que hay muchos datos que analizar a partir del número de la población. De acuerdo con lo que indicó, es muy diferente tener 100 mil muertos en una población de 50 millones de personas que tener 100 mil muertos en una población de 5 millones.

“Uno de los índices que es muy importante recalcarlo es el número de fallecidos por millón de habitantes, y ese es un dato que tenemos en Bolivia muy exacto, es uno de nuestros indicadores más exactos”, agregó.

Explicó que la toma de muestras de las personas que recientemente murieron sin ningún tipo de diagnóstico provocó críticas entre la población. “Los fallecidos que se han encontrado alguna vez en un domicilio o en un hospital donde no teníamos un diagnóstico, estamos obligados a tomar la prueba para saber si falleció por COVID-19 y tener el número de fallecidos por coronavirus, y así tener la cantidad de fallecidos por millón, y esa cantidad de fallecidos por millón nos da a nosotros un porcentaje”, continuó.

Navajas dijo que se tienen 10 decesos por cada millón de habitantes. «Es una tragedia para 10 familias por cada millón de familias en Bolivia, y esto tampoco nos debe dar la falsa tranquilidad de que solamente fallecieron 10 por cada millón y pensar que a mí no me va a tocar, ese tipo de datos hay que manejarlos muy cuidadosamente”, sostuvo.

La autoridad indicó que se debe tener mucha cautela porque anteriormente no había estos decesos, se aumentaron a los deseos normales que había en nuestra población. “Estamos hablando de 10 decesos por cada millón de habitantes, lo que nos da aproximadamente el 6% de letalidad”, agregó.