Las industrias de cada país desean trabajar en normalidad y atender su mercado; por su parte, los consumidores, en el cotidiano, sienten las alteraciones de esa normalidad. Los efectos pueden trasladarse al bolsillo o a los planes con el producto: los productos se encarecen o simplemente desaparecen. Es por eso que la noticia de regularización del suministro del gas a las ciudades de La Paz, Oruro y Cochabamba aliviará al sector productivo de estas urbes y a sus habitantes.   

Después de un arduo trabajo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) se logró en estos días la rehabilitación del Gasoducto Carrasco-Cochabamba (GCC) y se normalizó el suministro de gas a los sectores industriales de las tres ciudades mencionadas, abastecimiento que fue interrumpido tras un atentado atribuido a grupos afines al Movimiento Al Socialismo (MAS).

El 12 de noviembre se registró una explosión entre Villa Tunari y Cristal Mayu, en el departamento de Cochabamba, que afectó 260 metros de la infraestructura del gasoducto, lo que suspendió el suministro del energético que llegaba a unas 150 industrias.

El presidente de YPFB, José Luis Rivero, sostuvo el 20 de noviembre que debido a la voladura de dicho tramo se cerraron los pozos y al hacerlo se redujeron la producción y los volúmenes de gas natural, mientras el ministro de Hidrocarburos, Víctor Hugo Zamora, calificó el hecho como un “atentado terrorista” a la gestión de la presidenta Jeanine Áñez.

Este atentado ocasionó una pérdida económica de más de 72 millones de dólares a 150 empresas del sector industrial en los departamentos de Cochabamba, La Paz y Oruro, según la Cámara Nacional de Industrias (CNI).

El ministro Zamora explicó que el daño al transporte del energético imposibilitó atender la demanda de gas de las industrias por aproximadamente 25 días. Reparar el gasoducto demoró una semana y requirió el apoyo del Ejército para ingresar el primer día, y de técnicos de Yacimientos.

Tras ese período, Zamora indicó ayer que ya se rehabilitó el suministro de gas a los sectores industriales de Cochabamba, Oruro y La Paz. La reparación costó al Estado 426 mil dólares, según un reporte del Ministerio de Hidrocarburos.   

“Hoy (por ayer) se estima que continuemos con el proceso de regularización, es decir que a partir de hoy recién estuviéramos habilitando el suministro de gas para todo el sector industrial”, dijo la autoridad en rueda de prensa.

La autoridad aprovechó la conferencia de prensa para hacer un llamado a la reflexión: “Este es un tema que no debe volver a ocurrir en nuestro país, por la cuantificación de pérdidas y el riesgo para la población. El sector industrial es uno de los principales generadores de empleo en Bolivia y por eso es que se desea una prudente acción en futuros intentos de reivindicación para evitar estos incidentes terroristas”.

Luego de las pruebas iniciales de salida de este combustible hacia el occidente del país ya se está normalizando la labor de la industria de La Paz, Oruro y Cochabamba, agrega el reporte del Ministerio de Hidrocarburos.

Es necesario volver a la normalidad, a la rutina de producción y de consumo para poner de pie a Bolivia.