Personal médico extrae sangre del primer donante de plasma hiperinmune en la ciudad de La Paz, el 15 de mayo. (Foto: Ministerio de Salud)

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El responsable del Programa Nacional de Sangre de Bolivia, Ignacio Alurralde, informó que la donación de plasma sanguíneo de una persona recuperada de la enfermedad COVID-19 puede ayudar en el tratamiento de hasta tres pacientes.

El especialista señaló que el tratamiento consiste en extraer el plasma de un ciudadano que haya vencido al virus para inyectarlo a un enfermo.

“Las personas que vencieron la enfermedad ya generaron anticuerpos que se alojan en el plasma sanguíneo, entonces al extraer una parte del plasma, obtenemos estos anticuerpos que ayudan a un paciente infectado a tener una mejor resistencia al coronavirus y, por tanto, a recuperarse en menor tiempo”, detalló en entrevista con el programa La Revista, que se transmite por Unitel.

Alurralde señaló que este tratamiento es efectivo si se utiliza en pacientes que aún no tienen daño pulmonar, es decir, en los que aún no están en estado grave.

“Este método se utilizó en otros países y se dio buenos resultados. Del 1 al 10 le doy una calificación de 7”, dijo.

El galeno indicó que desde el viernes se aplica este procedimiento en pacientes del hospital La Portada, en la ciudad de La Paz.

Las dosis extraídas servirán para la recuperación de unas seis personas.

“Esta mañana otras dos personas se acercaron al Banco de Sangre para donar su plasma, lo que nos permite hacer este tratamiento en el Hospital del Norte, en El Alto”, aseveró.

Procedimiento clínico

Alurralde detectó que la infusión de plasma hiperinmune al paciente se la hace en dos momentos: una primera inyección de 250 ml y en 48 horas otra dosis similar. «Los resultados sobre este tratamiento pueden verse a los dos días», manifestó.

El especialista sostuvo que la campaña de recolección de plasma sanguíneo es en todo el país, por lo que instó a los ciudadanos que se recuperaron a que contribuyan para ayudar a otros pacientes.

“Tenemos las direcciones de las personas que se han curado, pero depende de la voluntad de ellos si quieren colaborar o no”, concluyó.