Gianni Infantino, presidente de la FIFA. (Foto: FIFA.com)

Madrid, España / Marca

Los dirigentes de la FIFA se reunieron vía teleconferencia durante tres horas hoy con clubes (ECA) y jugadores (FIFPro) para dar forma a los cambios que necesita llevar a cabo el mundo del fútbol para adecuarse a la crisis mundial que se está viviendo por culpa del Covid-19.

Todas las partes parecen estar convencidas de que hay que adaptarse al nuevo escenario que va a vivir el fútbol a partir de ahora. Las propuestas hechas por la FIFA pueden ser efectivas la próxima semana.

La medida de mayor impacto es la que hace referencia a la petición de que los futbolistas negocien una importante rebaja en su sueldo, que no sería lineal y que afectaría más a los de un mayor potencial económico mientras esta situación siga paralizando el sector.

La Premier League estudia adoptar dicha medida, que alcanzaría al cincuenta por ciento de los salarios. Una vez que se recupere la normalidad, los contratos volverían a su estado primario, pero sin olvidar la realidad que rodea a la sociedad y al deporte.

Los clubes no podrán rescindir contrato alguno a jugadores o técnicos y la creación de un fondo económico de importante con cientos de millones de euros, en el que participarán todos los actores del fútbol es otra de las medidas estrella.

El citado fondo será la garantía para que el fútbol pueda mantener su actual estructura. Aquí estarán implicados todos. Empezando por la FIFA; siguiendo por las confederaciones, federaciones, jugadores, televisiones, patrocinadores… La creación del fondo tardará un poco más en llegar.

La finalización de la temporada está por terminar (junio) y cada asociación atenderá su situación, pero siempre de una manera coordinada y sin poner en peligro la salud. Se intentará terminar y dando prioridad a las competiciones locales, es decir, Ligas.

Podrían ser motivo de sanción los siguientes supuestos: despidos unilaterales, clubes que no pagan, jugadores que abandonan los países de los equipos con los que tienen vínculo sin motivo aparente, jugadores que no reportan el trabajo que realizan, equipos que no cuidan del estado de salud de los jugadores, discriminación por el país de origen de un jugador, que un club se niegue a aceptar de nuevo a un jugador que ha sido cedido, rechazar el pago de cláusulas que figuran en los contratos.