Redacción central – Edicón impresa

Pasado el mediodía de ayer, 24 de diciembre, las calles adyacentes a las principales ferias comerciales se colmaron de personas que realizaban sus compras navideñas. Los juguetes, ropa, artículos electrónicos y adornos navideños eran los objetos más demandados por los compradores.

Los más ajetreados eran los padres de familia, que buscaban juguetes para sus niños, en algunos casos acompañados por ellos. Preguntaban sobre las novedades que llegaron, las funciones que tenían, además de los precios.

María Huanca, una de las vendedoras de juguetes de la calle Tumusla, contó que por la mañana hubo muy poca afluencia de personas, pero que después del mediodía la gente empezó a llegar, y mucho más desde las 16.00, cuando los trabajadores salen de sus fuentes laborales para dirigirse a las ferias a comprar los obsequios que les faltan.

“El año pasado nos quedamos hasta la medianoche vendiendo; por la mañana las personas no vienen a comprar mucho, por la tarde la gente comienza a llegar y desde las 20.00 vendemos como locas”, relató la comerciante.

La cercanía de la Nochebuena hacía que la gente haga sus compras con premura, a fin de llegar a tiempo a sus hogares y pasar las fiestas junto a sus seres queridos.

Zona Sur

En las calles de San Miguel el movimiento comercial también era agitado por la venta de juguetes, ropa y otros.

Cientos de personas recorrían uno a uno los puestos de venta y galerías comerciales en busca de los regalos adecuados para sus familiares. Las tiendas más concurridas eran las de juguetes, donde los ciudadanos buscaban artículos como pistolas de la línea Nerf, el guantelete de Iron Man y de Thanos, además de muñecos de peluche interactivos.

Las tiendas de celulares también estuvieron llenas, sobre todo de padres que buscaban el aparato o accesorio más adecuado para obsequiar a sus hijos adolescentes o jóvenes.

En la calle 17 de Calacoto, cerca del Hotel Casa Grande,  se instaló una pequeña feria navideña —que estará hasta el 6 de enero— donde las vendedoras ofrecen juguetes, artículos navideños, adornos, ropa y otros artículos.

“En este lugar las personas pueden encontrar todo lo que necesitan, sin necesidad de ir al centro”, comentó Ana Poma, una de las comerciantes de adornos en porcelana.

En la plaza Humboldt, en la calle 8 de Calacoto, una asociación de productores de plantas puso a disposición la oferta verde de Navidad.
Los centros de abasto también se llenaron de compradores, quienes buscaban los ingredientes para preparar la tradicional cena familiar navideña: picana. Las carnicerías y tiendas de pollo eran las más concurridas, y en algunas se formaron filas de clientes.