Un celular como herramienta pedagógica durante las clases en el colegio. (Foto: Archivo)

• Naira C. De la Zerda/

Una nueva versión del currículo educativo se presentará en octubre en el Séptimo Encuentro Pedagógico, organizado por el Ministerio de Educación. Después de cerca de un año de intenso trabajo, el nuevo plan de estudios se pondrá en vigencia en 2023. 

Después de la pandemia y del golpe de Estado de 2019, la sociedad boliviana cambió trascendentalmente. Para adecuar la educación al nuevo momento histórico, maestros, organizaciones sociales y el Gobierno nacional entraron en un proceso de diálogo para actualizar la educación regular en el país, expuso Fernando Carrión, coordinador del Instituto de Investigaciones Pedagógicas Plurinacional del Ministerio de Educación.

“El currículo actual data de 2014, y ahora tenemos a más de tres millones de estudiantes cuya experiencia educativa es radicalmente diferente de lo que fue anteriormente. Hemos pasado por una pandemia y por un golpe de Estado que manejó de manera irresponsable este ámbito, por lo que vimos que el plan de estudios anterior ya no refleja la realidad en la que vivimos”, complementó Carrión.

La pandemia del Covid-19 marcó a los estudiantes y maestros del país.

Entre las incorporaciones más importantes al currículo está la introducción de los estudiantes en el uso de la tecnología desde los niveles iniciales. Si algo quedó claro es que los celulares no reemplazan la educación presencial, sin embargo son instrumentos que han demostrado su utilidad. Es por eso que los estudiantes aprenderán a escribir con lápiz y papel al mismo tiempo que con ordenador y teclado.

“También se incorporarán códigos QR en los libros de texto para que los estudiantes dispongan de material audiovisual complementario a lo que aprenderán en clases y con las tareas”, afirmó Carrión.

Además de robótica, idiomas extranjeros y nativos, también se buscará trabajar aspectos de relacionamiento social en los niños y adolescentes, como por ejemplo aprender a convivir en comunidad.

Según el coordinador, entre las propuestas más interesantes está la del Banco Central de Bolivia. La institución sugirió que los estudiantes aprendieran conceptos básicos de educación ecofinanciera, como la creación de presupuestos mensuales, tener conocimientos básicos de ahorro y del pago de impuestos. El Instituto Nacional de Estadística también propuso que se incorporen al currículo conceptos básicos para leer datos estadísticos.

Talleres con maestros de todo el país para recoger críticas y propuestas.

De esta manera la democratización de la información será más efectiva, y la educación dará los saltos cualitativos que la sociedad boliviana requiere para desarrollarse y crecer.

El currículo nacional de educación regular es un documento que orienta sobre qué y cómo deben aprender los estudiantes de los niveles inicial, primario y secundario en todo el país. Establece además los parámetros sobre qué y cómo se debe enseñar. Por lo tanto es un elemento fundamental que determina los contenidos mínimos de aprendizaje para cada ciclo.

“Con la pandemia y la interrupción del proceso democrático, los estudiantes y maestros tuvieron que adaptarse a los nuevos usos de la tecnología; por ejemplo, antes el uso del celular se consideraba una distracción, luego se transformó en una herramienta indispensable. Al mismo tiempo tuvimos pérdidas de aprendizaje no solo en cuanto a contenidos o capacidades, sino al desarrollo socioemotivo de los niños. Todo esto debe incorporarse en el currículo”, desarrolló.

Estas transformaciones, así como las políticas planteadas por el Estado —como la despatriarcalización, por ejemplo— deben incorporarse para generar impacto social. Que estos contenidos estén presentes en el plan de estudios es un paso trascendental para mejorar la calidad educativa.

El proceso de Actualización Curricular del Sistema Educativo Plurinacional comenzó el último trimestre de 2021. El primer paso fue invitar a miles de maestros de todo el país a exponer sus cuestionamientos y propuestas para el currículo. Después se extendió la invitación a más de 100 actores sociales, entre instituciones estatales, como la Policía Nacional o las Fuerzas Armadas, el Banco Central de Bolivia, organizaciones sociales y naciones y pueblos indígenas de los nueve departamentos.

Luego se desarrollaron talleres intersectoriales para socializar una primera propuesta del plan de estudios, instancia que terminó la anterior semana. En los talleres se recabaron propuestas críticas y ya se comenzó el trabajo de redacción de una segunda versión.

Si bien, según lo estipula la ley, el Ministerio de Educación es la instancia responsable de elaborar y aprobar los contenidos mínimos para el régimen de educación regular, en el congreso de octubre, que será un encuentro nacional, se busca socializar y consensuar estos cambios, de forma que los especialistas elaboren los nuevos textos y material didáctico que empezarán a utilizarse en 2023.

Naciones y pueblos indígenas tuvieron un lugar sobresaliente en los diálogos para la actualización del currículo.