• Redacción Central 

En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, dos periodistas reflexionan que en el actual gobierno democrático ningún medio de comunicación o línea editorial han sido censurados, situación que no se evidenció durante el régimen de facto de Jeanine Añez.

“Bolivia tiene libertad de prensa, eso es importante decirlo, porque ningún medio, ninguna información ha sido censurada, vivimos en un país democrático y esto hay que aplaudir y valorar del Gobierno, del profundo respeto a la libertad de prensa”, manifestó Héctor Aguilar, secretario ejecutivo de la Confederación Sindical de Trabajadores de la Prensa de Bolivia.

Sin embargo, durante el gobierno de facto de Jeanine Añez, dice Aguilar, hubo un control riguroso a la labor de los periodistas y de acciones de desprestigio a quienes se manifestaban en contra, incluso fueron detenidos.

“Durante el gobierno de facto hemos recibido más de 12 denuncias porque se pretendía controlar la línea editorial de los medios de comunicación,  eran compañeros afiliados a la confederación que incluso nos pedían el anonimato, porque tenían miedo a la represión y el despido sin ningún tipo de beneficio”, contó el secretario ejecutivo. 

 Añadió además que al menos 1.300 trabajadores de la prensa fueron despedidos de sus fuentes laborales, no contaban ni siquiera con la ayuda del Ministerio de Trabajo.

Les quitaron la señal y los desmantelaron

Al menos 30 de 100 Radios de los Pueblos Originarios, que se crearon en el gobierno de Evo Morales, fueron acalladas y desmanteladas durante el régimen de Añez, porque tan sólo transmitían información de las organizaciones campesinas en distintas regiones del país y reprochaban la represión violenta en el golpe de Estado de 2019, que luego derivó en una masacre.

Los canales internacionales como Telesur y Rusia Today  fueron  sacados de las grillas de las empresas de TV cable.

“Donde se ha coartado la libertad de expresión, obviamente, ha sido en el gobierno de Jeanine Añez”, señala el periodista y analista Gastón Núñez, quien recordó que incluso hubo periodistas detenidos en la ciudad de El Alto por su linea editorial contraria al régimen.

Núñez lamentó el atropello a las radios comunitarias y medios alternativos, que fueron víctimas de la violencia y represión no sólo de las fuerzas de seguridad, sino también de grupos organizados y protegidos por autoridades del régimen. 

La exministra de Comunicación Roxana Lizárraga advirtió en aquella oportunidad que la libertad de expresión tenía sus límites y amenazó: “Periodistas que son en algunos casos bolivianos y en otros extranjeros tienen que responder a la ley”, y añadió que ya tenían identificados a los supuestos periodistas sediciosos.

La norma que restringía libertades

En el régimen de facto de Jeanine Añez, luego de decretarse una cuarentena, se modificó el parágrafo II del artículo 7 del Decreto Supremo Nº 4199, del 21 de marzo de 2020; y el parágrafo II del artículo 13 del Decreto Supremo Nº 4200, del 25 de marzo de 2020, con el siguiente texto:

“II. Las personas que inciten el incumplimiento del presente Decreto Supremo o difundan información de cualquier índole, sea en forma escrita, impresa, artística y/o por cualquier otro procedimiento que pongan en riesgo o afecten a la salud pública, generando incertidumbre en la población, serán pasibles a denuncias por la comisión de delitos tipificados en el Código Penal”.