DEP 24-25 - FOTO 1 - CARL A-Z

La Paz / Julio Céspedes

La tercera edición de la Liga Boliviana de Básquetbol (Libobásquet) de damas concluyó el sábado con la coronación del club orureño Carl A-Z como campeón, un evento que dejó satisfacción en la Federación Boliviana de Básquetbol (FBB) por su conclusión. 

El certamen se inició el 4 de octubre, pero después del 20 sufrió la paralización durante más de un mes por los problemas sociales en el país. Se reanudó el 27 de noviembre con variantes en el sistema de campeonato e incluso con el abandono de uno de los equipos, el orureño Alemán.

Una vez que se volvió a la competencia acabó la primera fase y cuatro equipos avanzaron a las semifinales, instancia que se jugó a un solo partido, al igual que la final, entre Carl A-Z y el paceño Club de Tenis La Paz (CTLP), que se escenificó en la capital del folklore nacional, con la victoria y el título para el conjunto local.

“Lo más importante es que la Libobásquet 2019 concluyó, pese a los inconvenientes que hubo por la interrupción. Para eso quiero destacar el pundonor deportivo de las jugadoras, entrenadores y dirigentes”, expresa Gustavo Carmona, vicepresidente de la FBB.

Sobre el perjuicio que ocasionó la paralización temporal del torneo, el dirigente señala: “Afectó demasiado a la economía de los clubes, porque en ese tiempo no tuvieron ingresos económicos y tuvieron que batírselos solos para cumplir con sus jugadoras, especialmente con las extranjeras.

Una jugadora extranjera le cuesta a los clubes entre 800 y 1.500 dólares mensual.

También algunos clubes pagan sueldos a sus jugadoras nacionales, lo que incrementa su presupuesto.

“El básquetbol femenino todavía no es profesional en el país, pero nuestro objetivo es ese; en tal sentido los equipos hacen importantes inversiones y lo que se requiere es el apoyo de las entidades, de las empresas privadas y del propio público”, indica Carmona.

En cuanto al público, este fue escaso con relación a lo que se esperaba. “La interrupción del campeonato afectó en la asistencia porque se tuvo entre 200 y 500 aficionados en varios partidos”, comenta.

La final fue la excepción, porque tuvo una importante respuesta de la gente.

EL CAMPEONATO

Respecto al nivel de juego del campeonato, Carmona dice: “Estamos conformes, el desempeño de los equipos  tal vez no sea tan espectacular como el baloncesto masculino porque las damas no hacen tantas clavadas y tapones, pero se tuvo un buen desempeño. Y lo que valoro más son las ganas de las jugadoras”.

Del campeón Carl A-Z destaca la competitividad que tiene, por su conformación. “Tiene la base de la selección boliviana, con jugadoras como Romina Rodríguez, Nicole Rojas, María René Carmona y Cristina Olguín”, indica. 

Mientras que de CTLP resalta que es un equipo que juega junto varios años y que se entiende bien en la cancha, con pilares como Susana Flores, Paula Urquila y Camila Pardo. 

Fue la segunda final consecutiva que protagonizaron Carl A-Z y CTLP y el segundo título para el cuadro orureño.