Paramédicos estadounidenses transportan a un paciente sospechoso de COVID-19 desde una casa el 07 de abril de 2020 en Mount Vernon, Nueva York. (Foto: AFP).

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La mayoría de los muertos por coronavirus en la ciudad de Nueva York, la más afectada de Estados Unidos por la pandemia, son latinos, informó el miércoles el alcalde Bill de Blasio.

Un informe preliminar indica que un 34% de los 3.602 fallecidos por el COVID-19 hasta este miércoles son hispanos, que constituyen el 29% de la población de la mayor ciudad estadounidense, con 8,6 millones de habitantes.

«Es una disparidad flagrante», admitió el Alcalde en conferencia de prensa.

Citó como una de las principales razones el lenguaje, y anunció una nueva campaña de información sobre el coronavirus en 14 idiomas.

Paramédicos y técnicos de emergencias médicas, que usan equipo de protección personal (EPP), se preparan para transportar a un paciente gravemente enfermo con síntomas de COVID-19 desde su casa en Yonkers, Nueva York.

Pero también habló del estatus migratorio. «Lo que ha sucedido en el último par de años ha llevado a muchos inmigrantes, sobre todo los indocumentados, pero también a quienes tienen papeles, a alejarse de los lugares donde normalmente buscarían apoyo o atención médica», sostuvo la autoridad en referencia a la política antiinmigrante del gobierno de Trump.

Un tercio de los hispanos en Nueva York, aproximadamente un millón de personas, son inmigrantes indocumentados sin seguro médico, según estimaciones del gobierno municipal.

Muchos de ellos no pueden guardar cuarentena y se ven obligados a seguir trabajando como repartidores de comida, limpiadores o niñeras para alimentar a sus familias. Varios temen buscar asistencia médica por temor a una deportación.

La mayoría de las muertes en Nueva York han tenido lugar en los distritos de Queens y el Bronx, de mayoría inmigrante.

«Creo que la capa de retórica antiinmigrante a través del país tiene implicancias reales para la salud de nuestra comunidad», dijo en la misma conferencia de prensa la comisionada de Salud de Nueva York, Oxiris Barbot, que es puertorriqueña.

Barbot indicó que la disparidad obedece asimismo a los bajos ingresos de la comunidad hispana, que los obliga a seguir trabajando pese a las medidas de confinamiento, a su menor tasa de cobertura médica, enfermedades crónicas subyacentes o su hacinamiento en viviendas multifamiliares.

Como sucede en otras ciudades del país como Chicago, el coronavirus también afecta a los afroestadounidenses de manera desproporcionada en Nueva York, con un 28% de los decesos, cuando constituyen el 22% de la población.

Un 27% de los fallecimientos por COVID-19 en Nueva York se dio entre personas blancas (32% de la población) y un 7% en asiáticas (14% de la población).