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Jackeline Rojas Heredia

Zoran Vranjican y Sebastián Blumberg son jóvenes artistas bolivianos que integran el dúo Ignis (fuego) y que están de gira por ciudades del país para compartir lo que mejor hacen: permitir que sus guitarras se expresen.
Ambos apuestan por la música como su lenguaje y su modo de vida, y por Bolivia, éste último reto es más difícil porque pocos son los artistas que viven de su arte en el país.
Vranjican y Blumberg creen que su “terquedad” romperá barreras de pensamiento y generará empresas de consumo cultural que además se enfoquen en llegar al espíritu de las personas que se dejen invadir por ese lenguaje y se conviertan en público permanente de consumo musical. 
“Es una determinación que no podría decir de dónde sale, es una manera de ver el mundo, es decir, esto es en lo que yo creo. Apuntamos no sólo a generar interés cultural, sino consumo cultural. Ignis es una empresa que involucra un montón de actividades, desde la persona que hace los afiches, los boletos y los que después del concierto se van a comer, es un foco económico que hay que tomar en cuenta”, explicó Vranjican. 
“Es el hecho que se despertó en nosotros como una curiosidad, es avanzar, ir más allá de la partitura, es la terquedad, estar comprometidos con lo que hacemos, es nuestra forma de ser, de vivir”, añadió Blumberg. Si bien ya se licenciaron en  interpretación de guitarra clásica, realizan arreglos que les permita, a través de la música, construir un lenguaje común con el público que los escucha.
“Cuando uno va a un concierto de su grupo favorito y baila y canta y se mueve, algo similar pasa cuando uno se deja llevar por la música interpretada en la guitarra, la euforia va por dentro y todo lo que rodea, incluso nosotros como intérpretes desaparecemos, sólo es la música”, dijo Blumberg.
Ambos artistas creen posible generar empleos directos e indirectos y a la vez permanecer en constante contacto con el público, es decir, que quien aprecie su música los vuelva a escuchar y esté pendiente de volver a un concierto de Ignis.
“Algo que yo aprendí es que la música y el arte no te dan de comer, no te llenan el estómago, pero me siento afectado porque sé y siento que hay algo más, algo más profundo que se quiere transmitir. Eso es lo que enseña el arte, por eso los países europeos invierten mucho en la cultura”, opinó Blumberg.
Zoran Vranjican comentó que al retornar al país luego de completar sus estudios le dijeron que como músico debía irse, pero él apostó por quedarse. 
“El gran error de los artistas, no de todos, es que piensan que quien no entiende la música clásica es su problema, y es todo lo contrario. La tarea es cómo encontrar el punto en común para que el público entienda lo que yo entiendo, la música clásica tiene un alto contenido de información, y cuando uno se acostumbra a escuchar música con bajo contenido entonces es difícil entender. Eso es lo que hacemos con esta gira, no tocamos música simple, pero el aura que la envuelve hace que sea fácil de reconocer”, dijo. 
Acompañan su repertorio con música española, gitana, cubana y lo que denominan “finger stay”, los golpes en la guitarra para la percusión. La gira continuará durante noviembre por las ciudades de Vallegrande, Cochabamba, Trinidad, Tarija, Sucre y Samaipata. El dúo integra junto a Piraí Vaca el Cuarteto de Fuego. Ignis presentará su primer disco al concluir la gira.