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Redacción central – Edición impresa

Luego de las jornadas de movilización por la democracia, Potosí, Tarija, Pando y Beni retornan a la normalidad, mientras que el resto del país trata de recuperar la paz pese a los bloqueos de caminos y las protestas que se registran. 

Se prevé que las clases en el departamento de Potosí se reanuden hoy tanto en colegios como en la Universidad Autónoma Tomás Frías, confirmó el medio local El Potosí.

La atención en el hospital Daniel Bracamonte también se regularizó gracias a que los médicos suspendieron el paro que iniciaron en agosto.

Aunque se mantienen los bloqueos en la vía Sucre-Potosí, aún está transitable la ruta de vinculación con el departamento de Tarija, que también reanudará sus actividades cotidianas desde hoy.

El Servicio de Registro Cívico (Serecí) emitirá desde hoy con normalidad certificados de nacimiento, defunción y otros en ese departamento.

La institución trabaja para restablecer todos los sistemas informáticos con los que brinda la atención a la ciudadanía, reportó el director de esta entidad, Alberto Mealla, al periódico La Voz de Tarija.

Medios locales dan cuenta que en Beni y Pando, las unidades educativas, universidades y entidades públicas volvieron a atender a la población, mientras que el expendio de alimentos se normalizó y los precios se estabilizaron.

Sin embargo, la falta de GLP, gasolina y diésel preocupa a las autoridades, advirtió el responsable de la zona comercial Trinidad de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Edud Ulloa al periódico La Palabra del Beni.

En otras regiones, como Cochabamba, las entidades públicas extreman esfuerzos para compensar los días de paro cívico con la ampliación del horario de atención a los sábados, tal como ocurre en los municipios de Cercado y Tiquipaya.

Los bloqueos de caminos y asedio de grupos de campesinos afines al MAS registrados la pasada semana impiden la llegada normal de alimentos a los mercados.

Así también ocurre en Sucre y Santa Cruz, cuyos centros de abasto redujeron la oferta de alimentos y otros se cerraron por la falta de productos que se encuentran varados en las carreteras y comienzan a podrirse en medio de los caminos, reportó el sábado El Deber luego de un recorrido por la ruta que vincula la capital con los valles cruceños.

En las ciudades de La Paz y El Alto, además de varias provincias, ciudadanos que abogan por pacificar el país y retornar a las actividades normales denunciaron mediante redes sociales que son obligados a salir a las protestas bajo amenaza de multas e incluso la quema de sus casas.

Según denuncias que publicó el medio digital Urgentebo, pobladores del altiplano y los valles paceños expresaron su desacuerdo con las medidas que dispuso la Federación de Trabajadores de Campesinos Tupaj Katari, afín al MAS, y afirmaron que los dirigentes cobran hasta Bs 300 en multas por no asistir a las marchas o los bloqueos.

Los denunciantes apuntaron contra los dirigentes Juan Carlos Mamani, de la provincia Larecaja, y Leonardo Mendieta, del municipio de Sapahaqui, quienes estarían cometiendo estos abusos y amenazan a los campesinos con tomar sus propiedades.

En El Alto, vecinos de zonas como Ciudad Satélite, Santiago Segundo, Villa Esperanza, Pacajes Caluyo, Huayna Potosí y 12 de Octubre se movilizaron en contra de los bloqueos y marchas, y pidieron pacificar el país y retomar sus actividades cotidianas.

Pese a los bloqueos en estos departamentos, la población demanda a los políticos en la Asamblea Legislativa que lleguen a un acuerdo para que retorne la normalidad, el pedido se incrementa y las autoridades del Ejecutivo extreman esfuerzos para llegar a acuerdos con los sectores movilizados.