SINFONICA- JALLASI

 

Reynaldo J. González – Edición impresa

La Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) cierra 2019 con un balance positivo gracias a su intensa actividad, que consistió en más de 50 presentaciones y su llegada a diversos públicos mediante programas que incluyeron obras del repertorio universal y piezas de compositores bolivianos, informó su director musical, el maestro Weimar Arancibia.

El maestro contó al periódico Bolivia que el trabajo de la OSN de este año se enfocó en dos grandes objetivos: democratizar la música y crear un diálogo intercultural entre la música universal y boliviana.    

“Creo que esos dos puntos fueron fundamentales este año y nos sentimos orgullosos de haberlo logrado. Es siempre un reto y mucho más si se considera que 2019 ha sido muy difícil porque fue un año electoral y hubo muchos conflictos sociales.  Había mucha gente que no tenía cabeza para ir a un concierto; sin embargo, la OSN no paró y realizó más de 50 presentaciones anuales”, explicó el director formado en Bolivia y EEUU.

En ese sentido, Arancibia destacó que la OSN elaboró un programa con conciertos para diversos públicos. Al respecto, resaltó, por ejemplo, presentaciones en las que se interpretaron  obras de grandes compositores de la música clásica, la música de películas de Disney y Star Wars, y otras dirigidas a públicos infantojuveniles.

Sobre los programas de música clásica, el director resaltó que se escogieron repertorios “desafiantes” para los casi 60 músicos integrantes del elenco titular.  

“Hemos tenido estrenos en Bolivia, música de Maurice Ravel, Serguéi Rachmaninov, entramos al repertorio de las grandes orquestas mundiales con obras que  quizás no eran posibles de tocarlas antes porque la orquesta era reducida o por muchos otros motivos. Creo que estamos empezando a crear un repertorio mucho más amplio”, afirmó al respecto.  

De igual modo, el director destacó las presentaciones dedicadas a la obra de compositores bolivianos, como José María Velasco Maidana, Alberto Villalpando y Armando Soriano, que atrajeron no solo a aficionados a la música boliviana, sino también a estudiosos de distintas disciplinas.   

“El objetivo es crear un dialecto intercultural a partir de la música, tocando nuestra música y tocando la música universal con la misma convicción, dedicación y compromiso”, sostuvo.  

Asimismo, Arancibia recalcó la intensa actividad de la OSN en presentaciones. Tan solo durante diciembre de 2019, la orquesta realizó tres importantes conciertos que congregaron a cientos de personas en su sede de La Paz: el concierto de Navidad, Star Wars en concierto y la Novena Sinfonía de Ludwing Van Beethoven.

“Fue un año muy positivo y estoy muy optimista para 2020, creo que la situación social estará más tranquila, entonces la gente tendrá más tiempo para disfrutar la calidad musical que pretendemos mostrar”.    

Entre los conciertos del programa 2019 de la OSN se destacaron Mujeres por la Música, Bolivia Sinfónica, La Magia de Disney,  la OSN con los Awatiñas, Visiones Marítimas, La Pasión según San Juan (de Johan Sebastian Bach), Sinfónica de Terror, Música de Velasco Maidana, entre otras. Muchos fueron presentados en trabajo conjunto con directores y solistas invitados, además de agrupaciones, como la Sociedad Coral Boliviana.